MUNDIAL 2010
Delirios de un día sin fútbol
01.07.2010 | 08:32 hs.
· Fuente: La Nación
Y un día no hubo partidos. Tras 19 jornadas y 56 juegos, la pelota descansó. De golpe, nos sentimos vacíos, como los tipos del garaje que cambian de canal en el final de la película The Truman Show . Lo intentamos pero vimos perder a Federer en Wimbledon contra Berdych. Así que, volvamos al fútbol para honrar a los mejores futbolistas de los seleccionados que ya se despidieron de la Copa. Destacar descubrimientos y confirmaciones. Desde ya, descartamos a los tres grandes fracasos: Francia, Inglaterra e Italia.
Agradecemos el Moulin Rouge de Les Bleus. Capello nos regaló el ingreso de Calamity James en el arco tras el error de Green ante los Estados Unidos. Pero en nuestro plantel no figurarán ni franceses ni ingleses ni italianos. El norcoreano Jong Tae Se merece un lugar sólo por su historia. Nació en Japón, tuvo nacionalidad surcoreana hasta 2006, abrazó la doctrina comunista de Kim Jong Il y lloró con el himno. De Sudáfrica, nos quedamos con el volante Tshabalala, autor de un golazo en la inauguración. México nos ofrece a Pablo Barrera, un picante extremo al que Aguirre utilizó poco. Grecia aporta a Samaras, el guapo delantero que se bancó solito a la Argentina. De Nigeria nos llevamos al arquero Enyeama, gran protagonista ante Messi.
En Corea del Sur, elegimos al oportunista Chung Yong Lee, autor de goles ante Uruguay y Argentina. La pronta eliminación de Eslovenia nos privó del elegante Birsa, un talentoso mediocampista zurdo que juega sobre la derecha. Estados Unidos también se fue antes de lo previsto, pero Michael Bradley y Landon Donovan ratificaron su jerarquía. Argelia utilizó la táctica del murciélago y de ahí sacamos al central Bougherra. El extremo serbio Krasic, un licuado facial-futbolístico entre Machín, Nedved y el ruso Karpin, representa a su irregular seleccionado. Australia nos tienta con Brett Holman, un eficaz merodeador del área rival.
El entrenador de Camerún se acordó tarde de poner a su número 10, el potente Emana. Estimado Le Guen, ¿en serio, Eto´o de siete y Webo de nueve? Dennis Rommedahl, uno de los veteranos daneses, demostró su vigencia con desbordes y un golazo. Japón, el equipo que más me gustó de estos 24 eliminados, tiene material para elegir: el zaguero Tulio Tanaka, los medios Matsui y Endo, y, por supuesto, el delantero Honda, genio asiático. Eslovaquia marginó a Italia e hizo historia con su clasificación a octavos. Destacamos a los atrevidos volantes Weiss y Stoch, además de su punta Vittek, hasta ahora uno de los tres goleadores del torneo.
Esperábamos más de Costa de Marfil. El atacante Gervinho mostró cosas interesantes ante Portugal, pero Eriksson no se animó a juntarlo con Drogba ante Brasil. Portugal trajo a Fabio Coentrao, completo lateral izquierdo. Cada vez que entró, Rodrigo Millar fue productivo para Chile, pero Bielsa no lo consideró prioritario. A Honduras le quitamos a Welcome, sólo por ser el mejor apellido del Mundial. Del catenaccio suizo elegimos a su seguro arquero Benaglio. Y los All Whites neozelandeses también nos prestan a su número 1 Pastore. Perdón, se llama Paston. Discúlpenme. Tengo la idea fija para el sábado contra Alemania. Sueño con Pastore de titular y me vuelvo loco. Debe ser la abstinencia de un día sin partidos.
Agradecemos el Moulin Rouge de Les Bleus. Capello nos regaló el ingreso de Calamity James en el arco tras el error de Green ante los Estados Unidos. Pero en nuestro plantel no figurarán ni franceses ni ingleses ni italianos. El norcoreano Jong Tae Se merece un lugar sólo por su historia. Nació en Japón, tuvo nacionalidad surcoreana hasta 2006, abrazó la doctrina comunista de Kim Jong Il y lloró con el himno. De Sudáfrica, nos quedamos con el volante Tshabalala, autor de un golazo en la inauguración. México nos ofrece a Pablo Barrera, un picante extremo al que Aguirre utilizó poco. Grecia aporta a Samaras, el guapo delantero que se bancó solito a la Argentina. De Nigeria nos llevamos al arquero Enyeama, gran protagonista ante Messi.
En Corea del Sur, elegimos al oportunista Chung Yong Lee, autor de goles ante Uruguay y Argentina. La pronta eliminación de Eslovenia nos privó del elegante Birsa, un talentoso mediocampista zurdo que juega sobre la derecha. Estados Unidos también se fue antes de lo previsto, pero Michael Bradley y Landon Donovan ratificaron su jerarquía. Argelia utilizó la táctica del murciélago y de ahí sacamos al central Bougherra. El extremo serbio Krasic, un licuado facial-futbolístico entre Machín, Nedved y el ruso Karpin, representa a su irregular seleccionado. Australia nos tienta con Brett Holman, un eficaz merodeador del área rival.
El entrenador de Camerún se acordó tarde de poner a su número 10, el potente Emana. Estimado Le Guen, ¿en serio, Eto´o de siete y Webo de nueve? Dennis Rommedahl, uno de los veteranos daneses, demostró su vigencia con desbordes y un golazo. Japón, el equipo que más me gustó de estos 24 eliminados, tiene material para elegir: el zaguero Tulio Tanaka, los medios Matsui y Endo, y, por supuesto, el delantero Honda, genio asiático. Eslovaquia marginó a Italia e hizo historia con su clasificación a octavos. Destacamos a los atrevidos volantes Weiss y Stoch, además de su punta Vittek, hasta ahora uno de los tres goleadores del torneo.
Esperábamos más de Costa de Marfil. El atacante Gervinho mostró cosas interesantes ante Portugal, pero Eriksson no se animó a juntarlo con Drogba ante Brasil. Portugal trajo a Fabio Coentrao, completo lateral izquierdo. Cada vez que entró, Rodrigo Millar fue productivo para Chile, pero Bielsa no lo consideró prioritario. A Honduras le quitamos a Welcome, sólo por ser el mejor apellido del Mundial. Del catenaccio suizo elegimos a su seguro arquero Benaglio. Y los All Whites neozelandeses también nos prestan a su número 1 Pastore. Perdón, se llama Paston. Discúlpenme. Tengo la idea fija para el sábado contra Alemania. Sueño con Pastore de titular y me vuelvo loco. Debe ser la abstinencia de un día sin partidos.


