POR DROGAS
Polémica causa se debatirá la semana próxima
Una santafesina está acusada de fabricar cocaína, pero no se secuestró pasta base en su casa. Además, agentes y oficiales de la Policía deberán declarar. Cuestionan la legalidad del allanamiento. Viejas denuncias se reflotarán en las audiencias que comienzan el 26 de agosto.
18.08.2010 | 13:02 hs. · Autor: Héctor M. Galiano · Fuente: Notife

El Tribunal Oral Federal de Santa Fe tiene todo listo para comenzar a juzgar el próximo 26 de agosto a Roxana Mónica Giuponne, una mujer de 36 años que el 28 de enero pasado fue detenida en su casa de Ibirapitá y Los Tilos, del barrio Portal del Leyes, ubicado a la altura del kilómetro 11,7 de la ruta provincial 1.

Según pudo establecer Notife, en base a documentación obrante en la causa, el allanamiento estuvo a cargo de efectivos de la Seccional Tercera de la URI que llegaron a la finca de Giuponne con una orden del juez de instrucción de la Tercera Nominación, Rubén Saurín. Según informó oportunamente al TOF el comisario Sergio Omar Lacuadra, jefe de la comisaría interviniente, el indicio que motivó el pedido de la orden de allanamiento fue que “había elementos suficientes para vincular un robo perpetrado contra el comercio Fotomax, que fuera siniestrado por dos hombres en la zona de barrio Candioti, en época contemporánea a los hechos que se juzgarán.

Giuponne se encontraba en la casa de Arroyo Leyes, junto a sus dos hijos menores. La diligencia original, es decir, la que fue habilitada por la justicia santafesina, tuvo resultado negativo, pero en el interior de la vivienda se encontraron líquidos químicos (solventes) y restos de estupefacientes. Por tal motivo, los uniformados convocaron a los agentes de la Dirección de Control y Prevención de Adicciones de Santa Fe (ex Drogas Peligrosas).

En el lugar, y en presencia de dos testigos, se hallaron tolueno, acetona, una cocina con cuatro quemadores, una balanza digital marca Aspen Modelo EK 3052, y una cuchara de madera. Estos dos últimos elementos tenían restos de cocaína, de acuerdo a lo confirmado por los peritos químicos de la policía santafesina. La droga se encontraba dentro de un frasco y no superaba los 200 gramos, de acuerdo a lo informado por fuentes de a causa.

El 9 de febrero, el juez federal Francisco Miño procesó a la mujer por el delito de “fabricación de estupefacientes”, tipificado en el artículo 5to, inciso b) de la ley 23.737. Del mismo modo, el magistrado pidió la detención de la pareja de Giuponne, llamado Claudio Hernán Gorosito, que hasta hoy se encontraba prófugo.


Para la Fiscal Cintia Gómez, que intervino en primera instancia, está probado que la mujer tenía como fin la producción de drogas, a pesar que dijo en la indagatoria que todos los solventes encontrados los había comprado su esposo porque estaba remodelando la casa y además se dedicaba a la herrería. Para Gómez, “la hipótesis delictiva formulada se sostiene en que, dentro de la esfera de custodia de Roxana Giuponne, fue comprobada la existencia de cocaína en estado intermedio y de químicos incluidos en la lista de precursores esenciales para la elaboración de estupefacientes”. Sin embargo, no se hallaron restos de pasta base, elemento clave para la fabricación de la cocaína. “Este caso abre dudas porque si no hay pasta base no se puede hablar de fabricación, en todo caso, y a pesar que los solventes que había en la casa no eran muchos, podemos hablar de una situación de corte de la droga o estiramiento", señaló una fuente policial..

Para el debate oral, el fiscal ante el TOF, Martín Suárez Faisal , ofreció como pruebas, las testimoniales de todo el personal policial que intervino en el allanamiento. El abogado de defensor de la imputada, Mario Javier Guedes, propuso entre las pruebas ofrecidas una copia del contrato constitutivo de la Sociedad “JMA Obras S.R.L”, de fecha 19 de octubre de 2009, empresa que fue creada por Giuponne y Claudio Gorosito. Entre otras medidas, el asesor letrado pidió también una nueva pericia química, preferentemente de especialistas de Gendarmería Nacional. También solicitó la presencia del jefe de la Dirección de Prevención y Control de Adicciones de la Provincia Hogo Tognoli, que llegó al lugar cuando esa fuerza fue requerida por los oficiales de la seccional Tercera.

Consultado por este medio, el comisario Tognoli dijo que “no me notificaron todavía, pero no tengo problemas en ir a declarar en un juicio si los jueces lo creen conveniente. No será la primera vez que deba hacerlo”, dijo, enterado por Notife de la convocatoria del TOF.

El abogado Guedes pidió a los jueces que se agregue como prueba una documentación informativa de la Dirección Provincial de Asuntos Internos “para que informe si hay denuncias formuladas en ese ámbito por el sargento de la policía (en disponibilidad) Orlando Pierini, contra el señor Claudio Gorosito y el jefe policial Hugo Tognoli. El pedido también exige que se remitan las copias de esas actuaciones y si Gorosito tiene antecedentes penales y sentencias anteriores. El letrado también solicita que sea citado el agente Juan Manuel Quiroga, efectivo de la Seccional Primera que tuvo participación en el procedimiento.

Entre los testigos que deberán declarar ante los jueces del TOF figuran además los agentes Lacuadra, Ledesma y Osuna, de la Seccional Tercera. Tognoli, Bermúdez, Caraballo, Tomas y Robles, de la Dirección de Control y Prevención de Adicciones y cuatro particulares que fueron citados por el Ministerio Público y la defensa de Giuponne.

El agente “líbero”

Juan Manuel Quiroga, un oficial conocido en el mundo azul como “Pipi” deberá explicar si su rol el día del allanamiento fue necesario o fue provocado.Lo que se pondrá en debate en las audiencias es el rol que cumplió Quiroga en el procedimiento ya que no integra ni la Zona de Inspección ni la Seccional que intervino en el allanamiento al domicilio de Giuponne en enero de este año. Por cierto, el mismo día, Quiroga interviene en un procedimiento realizado en la estación de servicios ubicada en Pasaje Irala y López y Planes en Santa Fe. Allí detuvo a un hombre de apellido Fernández, de 42 años, con 83 gramos de cocaína. “Este agente juega como líbero en los dos procedimientos sin que este afectado a los cuerpos policiales competentes y además solía formar parte de un grupo reducido de policías que se desempeñaron en Unidades especiales. Quiroga siempre fue compinche del sargento Pierini, que denunció varias veces a Claudio Gorosito”, dijo una fuente vinculada ala causa. El mismo informante agregó que “el procedimiento debe ser declarado nulo porque se labraron dos actas de allanamiento, una de los agentes de la Tercera y otra de los agentes de Drogas Peligrosas”, algo que a priori debe ser impugnado, ya que es insólito que un domicilio sea allanado dos veces”, agregó.

Dudas

Cuando el TOF pidió los informes a la Dirección de Asuntos Internos sobre lo solicitado por la defensa de la imputado quedó en claro que, desde la denuncia de Pierini ante el entonces Secretario de Control de la Fuerzas de Seguridad, Gonzalo Armas, se había avanzado muy poco en establecer la connivencia entre agentes antinarcóticos y dealers locales, como se exponía en la denuncia. De todos modos, desde la formalidad, se abrió una investigación en la Fiscalía Federal de Santa Fe.


Pierini, un sargento de la policía que fue pasado a disponibilidad por probársele relación con un narco local, y que será juzgado este año también por la justicia federal, dijo en su denuncia de octubre de 2009 que había algunos narcos locales de escala media, que tenían acuerdos con efectivos de la policía antinarcóticos de Santa Fe. Así mencionó por ejemplo a un tal “Chengo” López, “que vende drogas, lavaría el dinero sucio en empresas de remisses y tiene un acuerdo de impunidad con la ex Drogas Peligrosas”.

También denuncia Pierini a Raúl Alberto Miño, alias “Sabalito”, quien el pasado 8 de agosto recuperó la libertad luego de pasar más de dos años en prisión por haber sido condenado por la justicia a 4 años y seis meses por haber tenido en su casa casi un kilo de cocaína lista para comercializarla. “Sabalito” era el informante de “Pepe” Pierini cuando éste estaba operativo. El policía quedó imputado en la causa de Miño porque cuando se enteró de la detención del narco, llamó a la casa de su teléfono personal que estaba intervenido. Ofreció ayuda a la familia e incluso les sugirió el nombre de un abogado local que les podía dar una mano. Por cierto, ése abogado, quiso llevar a “Sabalito” a trabajar a su estudio el año pasado, como argumento para lograr una salida laboral, pero los jueces del TOF se la rechazaron  “in límine”.

El afecto de Pierini por la familia Miño se fue modificó de dos años a esta parte, el mismo tiempo desde que perdió el arma y la credencial de policía y puesto en disponibilidad por el episodio que este portal detalló minuciosamente. Lo cierto es que, en su denuncia de octubre del año pasado, el Sargento dijo que la familia de “Sabalito”, que entonces seguía preso, continuaba vendiendo drogas en el barrio San José, en el norte de la ciudad y que lo hacía con la anuencia de agentes policiales.

Lo realmente importante, al menos para la “causa Giuponne”, es que Pierini ya había denunciado la actividad ilícita de Claudio Hernán Gorosito unos meses antes del allanamiento en la casa que compartía con la, hasta hoy, única imputada. Pierini dejó sentado en la denuncia que el nexo de Gorosito con la policía es a través de un socio de andanzas ilícitas apodado “Viborita” o “Viborín”, que se maneja en un Astra y tiene un fuerte poder económico. “Viborín es familiar directo del que fuera jefe de inteligencia Centro Norte de ex Dirección de Drogas Peligrosas, subcomisario Pagano”. El mismo en su denuncia agrega que Gorosito tenía una cocina y que sus productos los movía en la ciudad en forma de “delivery”.

El 29 de enero de este año, Pierini brindó una declaración en la Dirección de Asuntos Internos, motivado por la información periodística que daba cuenta del procedimiento en Arroyo Leyes. Dijo ante el Subcomisario Aníbal Domingo Candia, que “Gorosito se había escapado al momento de la irrupción policial y que la mujer, por buena fuente, dijo que a los gritos que tenía acuerdo con la Sección Inteligencia de (la Dirección) de Drogas, nombrando entre muchos al oficial Pagano. Se también que ante la gravedad de esos dichos debió constituirse en el lugar el comisario Hugo Tognoli”, señaló. “Eso no está probado en la causa, no está en el acta de procedimiento, por el contrario, se deja sentado que la mujer no declaró nada, no dijo nada. En cuanto a lo de Tognoli, no veo por qué no pueda ir hasta el lugar, sobre todo si le informan que habían encontrado una cocina de drogas”, dijo un funcionario del ministerio de Seguridad consultado por Notife.

Gorosito conoce el mundo transa y ya perdió por haber entrado en él. El 8 de agosto de 2006, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe lo condenó a dos años y tres meses de prisión por tenencia simple de drogas. En un procedimiento efectuado por efectivos de la División Seguridad Personal tres años antes, el 20 de agosto de 2003, en calle Chubut casi Caferatta, Gorosito y un compinche fueron detenidos cuando intentaban escaparse por un tapial de la casa en donde pasaban el tiempo. Además de casi 600 gramos de cocaína, la policía encontró 33 proyectiles de calibre 32.

Pierini, en tanto, espera el juicio oral en el que aparece como imputado. En los primeros días de marzo de 2008, el juez federal de Santa Fe Reinaldo Rodríguez procesó a Orlando Osvaldo Pierini por la presunta comisión del delito de encubrimiento por omisión de denuncia, “agravado por la gravedad del hecho (venta de drogas) y por su carácter de funcionario público”. El sargento no quedó detenido y espera el juicio en libertad. Entre los testigos que el Fiscal ante el TOF pidió para ese debate incluye a efectivos policiales de la Ex Dirección de Drogas Peligrosas, a funcionarios de Observaciones Judiciales de la SIDE (que grabó en cintas las conversaciones entre el imputado y el narco de apellido Miño) y a un jefe de las Tropas de Operaciones Especiales.

La interna

No son pocos en la fuerza los que creen que los dardos que apuntan al jefe antinarcóticos hay que entenderlos en la lógica de la interna policial. Hay, en estos momentos, tres comisarios en carrera para reemplazar a Toledo: Juan Mondino (actual Jefe de la URV), Mario Franco (Jefe de la Dirección de Asuntos Internos) y Hugo Tognoli (Jefe de la Dirección de Prevención y Control de Adicciones, ex Drogas Peligrosas). Desde que asumió en enero de 2008, el comisario vitalizó la Dirección que tiene el récord de procedimientos, secuestros de drogas y cocinas desbaratadas en toda la historia en la sección que fue fundada hace 20 años y que tuvo impresentables jefes a cargo, como el torturador Héctor Romeo “Pollo” Colombini (sentenciado a 23 años de prisión por haber cometido delitos de lesa humanidad), nombrado en diciembre de 1995.

Incluso Pierini, que hoy lo cuestiona, lo ponderaba. El 23 de febrero de 2008, entrevistado por el autor de esta nota sobre su vinculación con el narco “Sabalito” Miño, Pierini dijo sobre el jefe de la unidad antinarcóticos:” Te doy un ejemplo, (Hugo) Tognoli (el actual Jefe de la Dirección de Control y Prevención de Adicciones) es un tipo honesto, entre los pocos que puedo contar con los dedos de una mano. A él lo puso el poder político para atacar el narcotráfico…”

El Sargento también denunció a otros oficiales en la entrevista de febrero de 2008. Dijo: “Yo cometí un error, como profesional, sabía que me estaban buscando para hacerme una cama, sobre todo (Rafael) Reyna y (Rubén) Martorell”, dos comisarios que fueron separados de la repartición (el último estaba a cargo de Inteligencia y Operaciones en Santa Fe) por 'brindar su protección a un distribuidor' para el ingreso desde Paraguay de una carga de 350 kilos de marihuana. “Ellos tenían que ir a Santiago (del Estero) y se fueron para Asunción (Paraguay) pero lo que no sabían que nosotros los veníamos escuchando una semana antes y por eso caen, iban a buscar drogas a Paraguay, para venderla o para plantarla, no sé. Eso sí es connivencia, no lo que se imputa a mí, porque Sabalito era un informante”,. Martorell y Reyna fueron separados de la Dirección de la ex Drogas Peligrosas por decisión – entonces- del Comisario Leegstra. Pierini sí tiene el crédito de haber denunciado antes que nadie la protección de la que gozaban los comisarios. En la actualidad Martorell forma parte del Departamento de Informaciones de la Policía Provincial (D2) y Reyna es el jefe de la Comisaría Segunda en Venado Tuerto. Ninguno de los dos fue molestado jamás ni por jueces ni por funcionarios y muchos menos por sus jefes policiales.