MUNDIAL DE BÁSQUET
Fue de Argentina, pero más duro de lo esperado
Le ganó 88 a 79 a una Jordania que complicó demasiado. Otra vez se dependió mucho de Scola (28 puntos), goleador del torneo. La Selección se aseguró ser al menos segunda en el grupo.
01.09.2010 | 17:36 hs.
· Fuente: Clarín
Tuvo que apretar los dientes más de lo previsto, pero Argentina sumó ante Jordania su cuarta victoria en el Mundial de Básquet. Fue 88 a 79 para seguir invicta y asegurarse al menos el segundo puesto del grupo A, con un Luis Scola que termina de consolidarse como una de las grandes figuras del torneo.
A diferencia de lo que había ocurrido contra Angola el lunes, bien pronto en el partido la Selección marcó diferencias que eran tranquilizadoras. Antes de que se cumpliera la primera mitad del cuarto inicial, un parcial de 11-0 ya la había puesto 15-4 arriba. Cerró ese período 35-19 arriba y manejó la diferencia en el segundo para terminar arriba por 49-37.
Pero a la salida de los vestuarios se vio lo peor de Argentina, con un tercer cuarto para el olvido. Desde el comienzo apareció con fuerza Jordania con tres triples para dejar la diferencia apenas en 3 puntos (49-46) y aunque después la Selección se recuperó el cierre del parcial fue un preocupante 61-55. Tampoco en el último cuarto se logró imponer las diferencias que existían en los papeles. Otra vez fueron claves las apariciones de Scola, que metió 30 puntos y se convirtió además en goleador del torneo. Tuvo que jugar nada menos que 37 minutos -lo mismo que Carlos Delfino-, un dato preocupante de cara a los duros compromisos que se vienen. El cierre fue bien estrecho, con Argentina arriba al final por 9 puntos. Una victoria, apenas eso, porque quedó mucho por corregir.
A diferencia de lo que había ocurrido contra Angola el lunes, bien pronto en el partido la Selección marcó diferencias que eran tranquilizadoras. Antes de que se cumpliera la primera mitad del cuarto inicial, un parcial de 11-0 ya la había puesto 15-4 arriba. Cerró ese período 35-19 arriba y manejó la diferencia en el segundo para terminar arriba por 49-37.
Pero a la salida de los vestuarios se vio lo peor de Argentina, con un tercer cuarto para el olvido. Desde el comienzo apareció con fuerza Jordania con tres triples para dejar la diferencia apenas en 3 puntos (49-46) y aunque después la Selección se recuperó el cierre del parcial fue un preocupante 61-55. Tampoco en el último cuarto se logró imponer las diferencias que existían en los papeles. Otra vez fueron claves las apariciones de Scola, que metió 30 puntos y se convirtió además en goleador del torneo. Tuvo que jugar nada menos que 37 minutos -lo mismo que Carlos Delfino-, un dato preocupante de cara a los duros compromisos que se vienen. El cierre fue bien estrecho, con Argentina arriba al final por 9 puntos. Una victoria, apenas eso, porque quedó mucho por corregir.


