EN LA MUNICIPALIDAD
Inundación 2007: un funcionario nacional ratificó que en Santa Fe no se hicieron “las obras adecuadas”
Juan Carlos Bertoni, miembro de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, acompañó al intendente en una conferencia de prensa. El enviado del ministro De Vido aseguró: “La ciudad no tenía un sistema de desagües pluviales preparado para este evento”. Y propuso una técnica de impermeabilización de lotes privados que se complementará con nuevas obras para la reconducción del agua. Mientras tanto, Balbarrey le puso números a la resolución definitiva del “problema hídrico”: 1.500 millones de pesos y un plazo de 5 a 10 años.
12.04.2007 | 22:18 hs. · Autor: Ezequiel Nieva · Fuente: Notife

Un funcionario del gabinete del ministro De Vido confirmó esta noche que en Santa Fe no se habían hecho “las obras adecuadas” para el crecimiento que experimentó la ciudad en las últimas décadas: una alusión que compromete tanto al intendente Martín Balbarrey como a muchos de sus antecesores, aunque quizás más a Balbarrey que al resto. El actual intendente no sólo es el actual responsable: también se jactó, durante sus primeros tres años de gestión, del alto nivel de obra pública, consecuencia de la buena relación con el gobierno nacional y del buen momento de la economía post devaluación. El “período relativamente seco” en que se pudieron realizar las obras de infraestructura que no se hicieron fue estipulado, por el especialista, en 59 años.

Las afirmaciones del ingeniero Juan Carlos Bertoni no desmienten las críticas de las que se queja Balbarrey: las avalan. Entre otras cosas, dijo:

“Está claro que la ciudad no tenía un sistema de desagües pluviales preparado para este evento”.

“Hubo un conjunto de factores. Entre otros, el crecimiento que tuvo la ciudad en los últimos años. No olvidemos el contexto socioeconómico del país: a lo largo de muchos años, no se han hecho las obras adecuadas para el desarrollo urbano que hubo”.

“El objetivo básico del Ministerio de Planificación es colaborar rápidamente con la ciudad en la búsqueda de soluciones para los problemas que Santa Fe viene teniendo recurrentemente”.

“Las dos grandes inundaciones que tuvo Santa Fe en los últimos tiempos son diferentes. La de 2003 fue claramente ribereña, y la de 2007 está asociada a los problemas del microdrenaje”.

Consultado sobre las obras que faltaron, el funcionario nacional se excusó primero por no poder enumerarlas en detalle y explicó luego: “El crecimiento urbano implica un impacto hidrológico bastante importante a partir de la impermeabilización de las superficies. Y eso causa un impacto porque, con cada lluvia, desde nuestro lote, sale más agua. Por eso se tienen que realizar obras de reconducción que permitan un manejo seguro del agua”.

Balbarrey aprovechó la ocasión para hacer su descargo. “Se ha intentado instalar que la rotura de una bomba era la responsable de la inundación de Santa Fe”, interpretó. “Por supuesto que uno tiene que tener la mayor cantidad de bombas, pero ese no es el motivo”. El motivo, naturalmente, fue el caudal llovido; la falta de bombas es una prueba de la lentitud con que se “desagotaron” las zonas inundadas.

“Por supuesto que se cometieron muchos errores”, reconoció luego Balbarrey. Uno de ellos fue explicado por el propio intendente: dijo que con el sistema propio de bombeo, se hubieran demorado entre 10 y 15 días para sacar el agua. Las bombas que llegaron de otras ciudades del país permitieron triplicar esa capacidad.

UN PLAN MILLONARIO

Bertoni vino a Santa Fe en representación de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación (a cargo de Fabián López), que está dentro de la órbita del Ministerio de Planificación Federal, conducido por Julio De Vido. Balbarrey había enumerado, antes, sus recientes reuniones. Estuvo con De Vido y López, con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, con “el gabinete completo” de Alicia Kirchner (Desarrollo Social) y con dos diputados nacionales (uno de ellos el kirchnerista Carlos Moreno, que representa a Buenos Aires). Todo eso “en menos de 24 horas”, recalcó el intendente.

En la mesa, junto a Bertoni y Balbarrey, también estaba el secretario de Asuntos Hídricos de la Municipalidad, Horacio Ruiz, que no habló. El que sí habló fue el intendente: la conferencia había sido convocada para que presentara su “cuadro de situación” ante lo que fue denominado “acontecimiento climático extraordinario” (en criollo: inundación) y para que realizara anuncios (la palabra es excesiva, porque no se dieron mayores detalles).

“La ciudad de Santa Fe tiene el respaldo del gobierno nacional”, comenzó el intendente, quien interpretó en ese sentido (y agradeció profusamente) la presencia de Bertoni. El agradecimiento se repetirá: los planes de Balbarrey cuestan la friolera de 1.500 millones de pesos, lo que supone naturalmente financiamiento externo (la Municipalidad maneja, este año, un presupuesto de 250 millones de pesos). Específicamente, el intendente pidió el apoyo de la Nación y de la Provincia.

En virtud de lo “complejo” del problema hídrico, Balbarrey estimó necesario un plazo de cinco a diez años para que se pueda resolver definitivamente. Y aseguró que “un fenómeno de 500 milímetros de lluvia caída en tan pocos días” tiene “una recurrencia de más de 100 años”.

“Desde lo que yo recuerdo, no ha caído en la ciudad tanta cantidad de agua en tan poco tiempo”, siguió el intendente. Y acto seguido aprovechó para insistir en que las lluvias se dieron “en el contexto de toda la provincia”. “Estamos hablando de más de 3.500.000 hectáreas inundadas y de 60 localidades evacuadas e incomunicadas”, ilustró.

LA “RELOCALIZACIÓN” DE BARRIOS

Sin dudas el anuncio de la noche fue que el tiene que ver con la “relocalización de barrios informales”. “Y, lamentablemente, en algunos casos formales: lo que da cuenta de una expansión urbana inadecuada”, según explicó Bertoni. El funcionario nacional pidió que, para tal fin, sea “actualizada” la legislación municipal que permitió, a lo largo de décadas, la radicación de viviendas en zonas inundables.

La propuesta fue presentada por el intendente, que se valió de un mapa de la zona proyectado en una pantalla; el “valle de inundación” del río Salado estaba marcado en el mapa. “Las cuencas no respetan límites geográficos, pero sí límites físicos”, dijo Balbarrey. Y señaló la necesidad de crear un órgano que se dedique exclusivamente al manejo de “las políticas hídricas” en la zona del Gran Santa Fe, debido al peligro que supone la burocracia: Vialidad Nacional, Vialidad Provincial, el Ministerio de Asuntos Hídricos, la Municipalidad y sus áreas respectivas (Obras Públicas y Asuntos Hídricos) son las dependencias que tienen actualmente jurisdicción sobre la zona, según enumeró el intendente.

Balbarrey aseguró que la primera acción necesaria “para bajar la vulnerabilidad” del borde oeste de la ciudad es su relocalización. “A esta zona hay que erradicarla y trasladarla”, dijo el intendente. “Y luego hay que trabajar sobre la profundización de los lagos reservorios. Parte del material que se extraiga hay que utilizarlo para hacer una sobre elevación del lugar de donde fueron removidas las viviendas más vulnerables, para luego reubicar ahí las viviendas que están en un segundo nivel de vulnerabilidad”.

El intendente usó de ejemplo el límite oeste del barrio Santa Rosa de Lima: dijo que hay que “levantar” los terrenos desde el reservorio hacia el este (“dos o tres cuadras”), para luego mudar a quienes quedarán al oeste, entre las vías y esa zona ya elevada. Ese fue el único caso citado, pero el mapa señalaba vastas zonas del oeste y del noroeste de la ciudad.