DETALLES DE LA RELOCALIZACIÓN
Giobando reconoció que no se trata sólo de trasladar viviendas
El Secretario de Planeamiento Urbano y Patrimonio se refirió al programa que ayer presentara en sociedad el Intendente de la ciudad y un eviado del Ministro de Planificación Nacional. El funcionario local reconoció que es necesario tejer una red cultural y social alrededor de los nuevos asentamientos.
13.04.2007 | 08:02 hs.
· Autor: LM.
· Fuente: Notife/LT10
Luego de que en la jornada de ayer el Intendente de la ciudad, Ing. Ezequiel Martín Balbarrey, y el Subsecretario de Recursos Hídricos de la Nación, Juan Carlos Bertoni, presentaran en sociedad el plan de relocalización de barrios ubicados hoy en situación de riesgo en la capital provincial frente a las copiosas lluvias y las crecida de los ríos, el Secretario de Planeamiento Urbano y Patrimonio, Arq. Carlos Gustavo Giobando, brindó detalles de la iniciativa.
Según explicó, el documento llamado “Plan Urbano Santa Fe” que “tiende a revertir las condiciones de habitabilidad” que hoy se registran en el ejido urbano, fue creado con ayuda de las universidades y las casas de estudios que entienden en el asunto y tienen autoridad como para proponer soluciones. En ese sentido, el funcionario agregó que “el tema pasa por la previsión que se debe tener en la ocupación de las áreas con mayor vulnerabilidad”.
La situación se explica claramente cuando se tiene en cuenta que en las últimas décadas, la ciudad ha ido creciendo y la población fue ocupando sectores vulnerables, desde el punto de vista hídrico. Casualmente, son los sectores más desprotegidos de la sociedad los que se ubican a la vera de los límites y potencian su situación de vulnerabilidad. Para revertir esa situación, es que “se pretende encarar un proceso que en algunos casos implica la relocalización de algunas viviendas” a través de varias formas, según el Secretario: “una de ellas es recuperar terrenos en el mismo cordón oeste, pero en otros casos, supone el traslado a otros sectores de la ciudad o del conurbano Gran Santa Fe”, es decir, fuera de la capital.
Pero un problema no menos grave se detecta a la hora de hablar de reubicaciones: “no se trata sólo de relocalizar la vivienda fuera del lugar donde vive, sino también de pensar en un sistema que permita una alternativa de trabajo para la familia (…) vinculada, por ejemplo, a la producción frutihortícola, la actividad de granjas, las huertas comunitarias, etc.”, reconoció Giobando. Además agregó que “no sólo se puede pensar el tema desde el traslado de la vivienda, sino también a los mecanismos de subsistencia. Se trata de un complejo proceso que incluye insertar a la persona en la sociedad”, aseveró.
“QUE SE DEJEN DE DECIR PAVADAS”
Muy enojado se lo escuchó esta mañana al cura Atilio Rosso, uno de los referentes del movimiento “Los Sin Techo”. El cura se quejó esta mañana de las declaraciones oficiales que hablan de un nuevo programa para trasladar las unidades habitacionales que hoy se ubican en territorios considerados en situación de riesgo. Con notable ironía, el religioso aseguró que el plan “nos parece perfecto; mañana aplaudo todo cordón que saquen”.
Con la seguridad de quien sabe que nada se hizo en cuatro años –después de la inundación del año 2003, cuando también se hablo de reinstalar los barrios- el referente recordó que desde el año 2.000 se registran unos 35 ranchos nuevos por mes, lo que en cinco años arroja una cifra de 2.500 nuevos asentamientos precarios. “Durante todo ese tiempo, nadie hizo la ley de tierra ni dio la posibilidad de hacer un plan serio sobre el problema de vivienda de los excluidos”, se quejó. Asimismo, el prelado afirmó que hoy, en la ciudad de Santa Fe, “no hay lugar para instalar a las 60.000 personas en situación de riesgo que están en zonas inundables”.
“Hablemos claro –dijo- Yo no creo en absoluto en un megaproyecto. Mientras esta sociedad no haga una elección por la persona humana, nunca vamos a llegar a nada. Esta es una sociedad hipócrita que habla del pobre y hace el discurso del pobre. Sólo sabe repartir preservativos y la vida no la preserva”, disparó en medio de una conversación que poco y nada tenía que ver con la eterna disputa por la educación sexual. En ese marco se preguntó: “¿Con qué autoridad esta sociedad va a hablar? Que se dejen de discursos y se dejen de pavadas…”.
DESDE EL CONCEJO
El Edil por la Unión Cívica Radical, Julio Schneider, también fue consultado sobre el particular esta mañana por LT10 y remarcó que desde su bancada “venimos solicitando el pedido de reordenamiento luego del trabajo realizado en el año 2004 por las tres universidades santafesinas”. En ese entonces, después del desborde del río Salado, se hablaba de una reconstrucción post inundación y había quedado establecido que ciertas zonas debían ser relocalizadas frente a una ciudad que –como es de público conocimiento- tiene un riesgo hídrico latente.
El Concejal se quejó entonces de que “la Gestión Balbarrey tome en serio estos reclamos y tome nota de los mismos, pero a la hora de trabajar no lo haga con seriedad ni con un criterio a largo plazo”. Además repudió la actitud del Jefe del Ejecutivo de “andar a los manotazos, ir a Buenos Aires a pedir plata, no importa cuánto nos den o cuánto sea el monto”.
“Balbarrey no tiene plan y ahora sale a decir que necesita $1.500 millones. Puede que sí sea cierto, pero en Santa Fe no hay un plan y por eso creo que este debate que se dará ahora debe ser serio y responsable. Sabemos que esta es una ciudad con riesgo, por lo que necesita pautas de urbanización muy claras y no el doble discurso de los funcionarios que hablan, reparten papeles en los medios, etc. y por otro lado alientan la radicación en zonas antojadizas”, dijo.
Según explicó, el documento llamado “Plan Urbano Santa Fe” que “tiende a revertir las condiciones de habitabilidad” que hoy se registran en el ejido urbano, fue creado con ayuda de las universidades y las casas de estudios que entienden en el asunto y tienen autoridad como para proponer soluciones. En ese sentido, el funcionario agregó que “el tema pasa por la previsión que se debe tener en la ocupación de las áreas con mayor vulnerabilidad”.
La situación se explica claramente cuando se tiene en cuenta que en las últimas décadas, la ciudad ha ido creciendo y la población fue ocupando sectores vulnerables, desde el punto de vista hídrico. Casualmente, son los sectores más desprotegidos de la sociedad los que se ubican a la vera de los límites y potencian su situación de vulnerabilidad. Para revertir esa situación, es que “se pretende encarar un proceso que en algunos casos implica la relocalización de algunas viviendas” a través de varias formas, según el Secretario: “una de ellas es recuperar terrenos en el mismo cordón oeste, pero en otros casos, supone el traslado a otros sectores de la ciudad o del conurbano Gran Santa Fe”, es decir, fuera de la capital.
Pero un problema no menos grave se detecta a la hora de hablar de reubicaciones: “no se trata sólo de relocalizar la vivienda fuera del lugar donde vive, sino también de pensar en un sistema que permita una alternativa de trabajo para la familia (…) vinculada, por ejemplo, a la producción frutihortícola, la actividad de granjas, las huertas comunitarias, etc.”, reconoció Giobando. Además agregó que “no sólo se puede pensar el tema desde el traslado de la vivienda, sino también a los mecanismos de subsistencia. Se trata de un complejo proceso que incluye insertar a la persona en la sociedad”, aseveró.
“QUE SE DEJEN DE DECIR PAVADAS”
Muy enojado se lo escuchó esta mañana al cura Atilio Rosso, uno de los referentes del movimiento “Los Sin Techo”. El cura se quejó esta mañana de las declaraciones oficiales que hablan de un nuevo programa para trasladar las unidades habitacionales que hoy se ubican en territorios considerados en situación de riesgo. Con notable ironía, el religioso aseguró que el plan “nos parece perfecto; mañana aplaudo todo cordón que saquen”.
Con la seguridad de quien sabe que nada se hizo en cuatro años –después de la inundación del año 2003, cuando también se hablo de reinstalar los barrios- el referente recordó que desde el año 2.000 se registran unos 35 ranchos nuevos por mes, lo que en cinco años arroja una cifra de 2.500 nuevos asentamientos precarios. “Durante todo ese tiempo, nadie hizo la ley de tierra ni dio la posibilidad de hacer un plan serio sobre el problema de vivienda de los excluidos”, se quejó. Asimismo, el prelado afirmó que hoy, en la ciudad de Santa Fe, “no hay lugar para instalar a las 60.000 personas en situación de riesgo que están en zonas inundables”.
“Hablemos claro –dijo- Yo no creo en absoluto en un megaproyecto. Mientras esta sociedad no haga una elección por la persona humana, nunca vamos a llegar a nada. Esta es una sociedad hipócrita que habla del pobre y hace el discurso del pobre. Sólo sabe repartir preservativos y la vida no la preserva”, disparó en medio de una conversación que poco y nada tenía que ver con la eterna disputa por la educación sexual. En ese marco se preguntó: “¿Con qué autoridad esta sociedad va a hablar? Que se dejen de discursos y se dejen de pavadas…”.
DESDE EL CONCEJO
El Edil por la Unión Cívica Radical, Julio Schneider, también fue consultado sobre el particular esta mañana por LT10 y remarcó que desde su bancada “venimos solicitando el pedido de reordenamiento luego del trabajo realizado en el año 2004 por las tres universidades santafesinas”. En ese entonces, después del desborde del río Salado, se hablaba de una reconstrucción post inundación y había quedado establecido que ciertas zonas debían ser relocalizadas frente a una ciudad que –como es de público conocimiento- tiene un riesgo hídrico latente.
El Concejal se quejó entonces de que “la Gestión Balbarrey tome en serio estos reclamos y tome nota de los mismos, pero a la hora de trabajar no lo haga con seriedad ni con un criterio a largo plazo”. Además repudió la actitud del Jefe del Ejecutivo de “andar a los manotazos, ir a Buenos Aires a pedir plata, no importa cuánto nos den o cuánto sea el monto”.
“Balbarrey no tiene plan y ahora sale a decir que necesita $1.500 millones. Puede que sí sea cierto, pero en Santa Fe no hay un plan y por eso creo que este debate que se dará ahora debe ser serio y responsable. Sabemos que esta es una ciudad con riesgo, por lo que necesita pautas de urbanización muy claras y no el doble discurso de los funcionarios que hablan, reparten papeles en los medios, etc. y por otro lado alientan la radicación en zonas antojadizas”, dijo.


