SEGÚN EL MINISTERIO DE SALUD
Caso Acevedo: se investiga mala praxis y abandono de persona por su atención en Vera
Las primeras atenciones odontológicas que recibió Ana María Acevedo en Vera están bajo la lupa del Ministerio y de la Justicia. Durante 5 meses fue tratada por una afección odontológica, cuando sufría un sarcoma maxilar mortal. El padre de la odontóloga que la atendía se habría opuesto a que la joven se realice una tomografía computada en el Hospital de Reconquista.
01-06-2007 | 06:04 hs.
Autor: LB · Fuente: Notife/El Ombligo del Día - LT10
El caso de Ana María Acevedo desnuda serias falencias en la atención en los centros de salud del norte de la nuestra provincia. La joven que falleciera hace algunas semanas por un cáncer terminal, y que se le negara un aborto terapéutico, sufrió la negligencia del sistema de salud desde el principio de su dolencia.
En la localidad de Vera, Ana María se hizo atender por primera ver por lo que ella pensaba que era un dolor de muela, y que derivó en un sarcoma maxilar mortal. Durante 5 meses, la odontóloga Gabriela García trató a la joven por una afección odontológica, y se le recetaban antibióticos y calmantes para apaciguar el dolor.
Según los padres de Ana María, esta profesional sería la hija de uno de los asesores del Hospital de Vera, que votó en contra una interconsulta cuando los familiares pedían por una segunda opinión sobre el sarcoma maxilar.
Según declaraciones a LT10 Guido Fernández, el primer abogado que la familia de Ana María Acevedo consultó por el mal estado de salud de su hija y la mala atención recibida, “la madre llega a este estudio pidiendo asesoramiento cuando le niegan un dinero para que se pueda hacer una tomografía computada en Reconquista. El monto era 280 pesos y como no estaba internada, se lo tenía que hacer en forma particular”.
“El Consejo Consultivo hace el pedido al Hospital (de Reconquista), y no le dan dichos fondos porque uno de los asesores se negaba a otorgar ese dinero para que se haga ese estudio”, continuó relatando Fernández, y aseguró que “la madre comentaba que era el padre de la odontóloga quien se negó a firmar la autorización”.
Cabe mencionar que, en Vera, Ana María Acevedo en ningún momento fue tratada por un tumor, sino por una afección odontológica. Es decir, que cualquier tratamiento no tenía resultado, porque la enfermedad era otra.
Ahora el Ministerio de Salud, además de investigar la actuación del Hospital Iturraspe por la muerte de la joven, profundizará la investigación por una situación de “mala praxis y abandono de persona”.