DESDE GÁLVEZ
En su testamento, Stoffel se refiere al Caso Storni
A un mes de su muerte, familiares del ex párroco de la Iglesia San Cayetano dieron a conocer parte del testamento que redactó en diciembre de 2008. Consideró “injusto” su procesamiento por la denuncia contra el padre Guntern y brindó su “comprensión” aquellos que “no creyeron o se sumaron a las murmuraciones” por el caso que involucra al ex Arzobispo, Edgardo Storni.
17.06.2009 | 09:28 hs.
· Autor: LB
· Fuente: Notife/www.galvezhoy.com.ar
A un mes del fallecimiento del Padre Edgar Stoffel, familiares del párroco dieron a conocer a un medio de la ciudad de Gálvez fragmentos del testamento que él redactó el pasado 19 de diciembre de 2008 y donde hace referencia al caso Storni, el más resonante de la Iglesia santafesina en los últimos años.
En uno de los párrafos, Stoffel declaró su convicción de “haber sido procesado injustamente por la denuncia del padre Guntern, a quien he querido y respetado como lo hacía antes del acontecimiento”. En este mismo fragmento, el ex cura de la Iglesia de San Cayetano afirma que “siempre respeté a los sacerdotes mayores” y que “mal podría haber hecho entonces algo que lo afectara en su dignidad”.
Además, en el estatamento agradeció “a todos los que confiaron en mi persona en los momentos difíciles de la renuncia de Monseñor Edgardo Storni y a los que aún con dudas, igualmente me dieron su voto de confianza. A los que no creyeron o se sumaron a las murmuraciones, mi comprensión”.
Por último, la nota que publica la página web www.galvezhoy.com.ar culmina diciendo que “estas palabras, que fueron escritas en su lecho de muerte con profunda fe en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y con un profundo Amor por la Santísima Virgen en su advocación de Guadalupe, dan claro testimonio de la veracidad de su lealtad, y de su humildad ante tan dolorosa realidad que le tocó vivir”.
Cabe recordar que el ex arzobispo quedó involucrado en delitos contra la integridad sexual en agosto de 2002, luego de la presentación en Santa Fe del libro “Nuestra Santa Madre” de la periodista misionera Olga Wornat, donde se desnudaron una serie de episodios de abuso en perjuicio de ex seminaristas, ocurridos a principios de la década del noventa.
Storni, sin embargo, quedó desvinculado de una causa de coacción por otro episodio ligado a la denuncia por abuso. Fue cuando ordenó a los ex vicarios de la diócesis santafesina a obligar al padre José Guntern a firmar una retractación ante la Santa Sede y ante escribano por confirmar públicamente el contenido de una carta en la que le objetaba a Storni su comportamiento frente “a los jóvenes en formación”. En este caso aparecen como coautores primarios del delito de coacción los sacerdotes Hugo Capello y Marcelo Mateo, en tanto que fueron considerados partícipes primarios los sacerdotes Mario Grassi y Edgard Stoffel.
Finalmente, hay que remarcar que en diciembre de 2002, la Iglesia santafesina le compró una casa en La Falda, provincia de Córdoba, donde Storni pasa sus días.
En uno de los párrafos, Stoffel declaró su convicción de “haber sido procesado injustamente por la denuncia del padre Guntern, a quien he querido y respetado como lo hacía antes del acontecimiento”. En este mismo fragmento, el ex cura de la Iglesia de San Cayetano afirma que “siempre respeté a los sacerdotes mayores” y que “mal podría haber hecho entonces algo que lo afectara en su dignidad”.
Además, en el estatamento agradeció “a todos los que confiaron en mi persona en los momentos difíciles de la renuncia de Monseñor Edgardo Storni y a los que aún con dudas, igualmente me dieron su voto de confianza. A los que no creyeron o se sumaron a las murmuraciones, mi comprensión”.
Por último, la nota que publica la página web www.galvezhoy.com.ar culmina diciendo que “estas palabras, que fueron escritas en su lecho de muerte con profunda fe en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y con un profundo Amor por la Santísima Virgen en su advocación de Guadalupe, dan claro testimonio de la veracidad de su lealtad, y de su humildad ante tan dolorosa realidad que le tocó vivir”.
Cabe recordar que el ex arzobispo quedó involucrado en delitos contra la integridad sexual en agosto de 2002, luego de la presentación en Santa Fe del libro “Nuestra Santa Madre” de la periodista misionera Olga Wornat, donde se desnudaron una serie de episodios de abuso en perjuicio de ex seminaristas, ocurridos a principios de la década del noventa.
Storni, sin embargo, quedó desvinculado de una causa de coacción por otro episodio ligado a la denuncia por abuso. Fue cuando ordenó a los ex vicarios de la diócesis santafesina a obligar al padre José Guntern a firmar una retractación ante la Santa Sede y ante escribano por confirmar públicamente el contenido de una carta en la que le objetaba a Storni su comportamiento frente “a los jóvenes en formación”. En este caso aparecen como coautores primarios del delito de coacción los sacerdotes Hugo Capello y Marcelo Mateo, en tanto que fueron considerados partícipes primarios los sacerdotes Mario Grassi y Edgard Stoffel.
Finalmente, hay que remarcar que en diciembre de 2002, la Iglesia santafesina le compró una casa en La Falda, provincia de Córdoba, donde Storni pasa sus días.


