JORNADA SOBRE EL USO DE AGROTÓXICOS
Piden al Estado Nacional que fije postura sobre el glifosato
Andrés Carrasco, el investigador que probó que el uso del glifosato produce graves alteraciones en el organismo, está en Santa Fe para participar de una charla sobre la utilización de estos agrotóxicos. Antes del inicio de la jornada, señaló que el Estado Nacional es quien debe fijar postura sobre el empleo de este material y evaluó que “a la larga, va a ser prohibido”.
09.09.2009 | 09:01 hs.
· Autor: LM.
· Fuente: Notife/LT10
Andrés Carrasco, director del Laboratorio de Biología Molecular del Conicet, visita nuestra ciudad para brindar una conferencia sobre el uso de agrotóxicos, los modelos productivos y la salud humana. Organizada por la Cámara de Diputados, la actividad se desarrollará desde las 9 hs. en la sala del Museo “Rosa Galisteo de Rodríguez”.
Vale recordar que el facultativo -junto a un equipo de colaboradores- realizó un estudio que prueba que el glifosato empleado en agricultura produce graves alteraciones en los organismos. En primera instancia, el profesional recordó que su laboratorio no realiza evaluaciones en seres humanos “sino con modelos animales como cualquier otro ámbito de la medicina para tener ideas de causas y efectos de determinado tipo de alteraciones”.
Acto seguido explicó que, según los datos que se poseen actualmente, hay más de 20.000.000 de hectáreas en las que se usa este elemento, en cantidades cercanas a los 200.000.000 de litros, lo que consideró como “una cantidad considerable”. A esto sumó que nuestro país, junto con Brasil y Paraguay, conforma “una especie de gran unidad sobre el herbicida en cuestión”.
Dicho eso, el profesor de la Facultad de Medicina de Buenos Aires, detalló que su investigación da suficientes pruebas para concluir que “hay indicios de que hay que mirar con mucho cuidado el efecto sobre la salud humana y con más detenimiento lo que pasa en las poblaciones en las que aumentan determinadas enfermedades vinculadas al uso del glifosato”. Sin embargo mencionó que esta situación “no pasa desde ayer” sino que “hay diez años de uso y durante ese tiempo se cambió la dosis” en no pocas oportunidades.
Por otra parte se quejó del tratamiento que le dio a su investigación la comisión del Conicet especialmente conformada para la oportunidad. “Hubo un alto grado de irresponsabilidad en el tratamiento de la información” dijo. En ese contexto mencionó que “se evaluó con cierto grado de minuciosidad pero se llegó a conclusiones con las que yo no estoy de acuerdo”.
A modo de ejemplo indicó que “hubo tironeos, personas que no debían haber estado porque tienen relación con las empresas, hay fallas como la biografía usada para refutarlo que fue producida por la misma empresa” que se veía perjudicada por el estudio. En el mismo sentido concluyó que, según su óptica, el informe en cuestión “ya es historia porque fue muy golpeado”.
Finalmente, y a modo de conclusión, le delegó al Estado Nacional la responsabilidad de dictar una resolución sobre el uso del glifosato. Al respecto mencionó que la administración Central “es responsable. Si el gobierno nacional quiere ignorar esta prueba y muchas otras que las ignore, nosotros nada podemos hacer” agregó.
En ese sentido indicó que pese a haber demostrado lo perjudicial del agrotóxico, no es su potestad determinar si se debe impedir o no su uso ya que a esto deben hacerlo “los organismos de control. Yo no soy quien para prohibirlo, lo debe hacer el Estado nacional porque yo soy un emergente que se puso un día porque tenía el tiempo, las ganas, el conocimiento y la tecnología y encontré cosas que ya se sabía que existían y que otra gente había observado años atrás” pero aseguró que “a la larga, yo creo que esto va a ser prohibido”.
Vale recordar que el facultativo -junto a un equipo de colaboradores- realizó un estudio que prueba que el glifosato empleado en agricultura produce graves alteraciones en los organismos. En primera instancia, el profesional recordó que su laboratorio no realiza evaluaciones en seres humanos “sino con modelos animales como cualquier otro ámbito de la medicina para tener ideas de causas y efectos de determinado tipo de alteraciones”.
Acto seguido explicó que, según los datos que se poseen actualmente, hay más de 20.000.000 de hectáreas en las que se usa este elemento, en cantidades cercanas a los 200.000.000 de litros, lo que consideró como “una cantidad considerable”. A esto sumó que nuestro país, junto con Brasil y Paraguay, conforma “una especie de gran unidad sobre el herbicida en cuestión”.
Dicho eso, el profesor de la Facultad de Medicina de Buenos Aires, detalló que su investigación da suficientes pruebas para concluir que “hay indicios de que hay que mirar con mucho cuidado el efecto sobre la salud humana y con más detenimiento lo que pasa en las poblaciones en las que aumentan determinadas enfermedades vinculadas al uso del glifosato”. Sin embargo mencionó que esta situación “no pasa desde ayer” sino que “hay diez años de uso y durante ese tiempo se cambió la dosis” en no pocas oportunidades.
Por otra parte se quejó del tratamiento que le dio a su investigación la comisión del Conicet especialmente conformada para la oportunidad. “Hubo un alto grado de irresponsabilidad en el tratamiento de la información” dijo. En ese contexto mencionó que “se evaluó con cierto grado de minuciosidad pero se llegó a conclusiones con las que yo no estoy de acuerdo”.
A modo de ejemplo indicó que “hubo tironeos, personas que no debían haber estado porque tienen relación con las empresas, hay fallas como la biografía usada para refutarlo que fue producida por la misma empresa” que se veía perjudicada por el estudio. En el mismo sentido concluyó que, según su óptica, el informe en cuestión “ya es historia porque fue muy golpeado”.
Finalmente, y a modo de conclusión, le delegó al Estado Nacional la responsabilidad de dictar una resolución sobre el uso del glifosato. Al respecto mencionó que la administración Central “es responsable. Si el gobierno nacional quiere ignorar esta prueba y muchas otras que las ignore, nosotros nada podemos hacer” agregó.
En ese sentido indicó que pese a haber demostrado lo perjudicial del agrotóxico, no es su potestad determinar si se debe impedir o no su uso ya que a esto deben hacerlo “los organismos de control. Yo no soy quien para prohibirlo, lo debe hacer el Estado nacional porque yo soy un emergente que se puso un día porque tenía el tiempo, las ganas, el conocimiento y la tecnología y encontré cosas que ya se sabía que existían y que otra gente había observado años atrás” pero aseguró que “a la larga, yo creo que esto va a ser prohibido”.


