ESCÁNDALO EN LAS FUERZAS ARMADAS
El MST denunció al agente militar que los espiaba
Vilma Ripoll y Alejandro Bodart, del Movimiento Socialista de los Trabajadores, hicieron la presentación contra el Batallón 601 del Ejército Argentino, en especial, el agente Raúl Alejandro Tarifeño, que se inflitró en el partido.
11.03.2010 | 18:24 hs.
· Fuente: Crítica
Los dirigentes del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) Vilma Ripoll y Alejandro Bodart denunciaron penalmente este jueves a los integrantes del Batallón 601 del Ejército Argentino y a su Jefatura II de Inteligencia por los delitos cometidos durante la última dictadura militar y por la infiltración en ese partido, ya en democracia, del agente Raúl Alejandro Tafireño.
La lista de 4.300 personas que integraron el Batallón 601 durante los años de plomo, revelada por la revista Veintitrés, desnudó el pasado de una serie de dirigentes políticos. Entre ellos Tarifeño, quien luego de 1983 logró infiltrarse como militante en las filas del Partido Comunista, en el MAS comandado por Luis Zamora, y luego en el MST Neuquén.
En compañía del apoderado del partido, Raúl Barbeiro, y del abogado Marcelo Parrilli, Ripoll y Bodart asentaron la denuncia en el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 2, a cargo del juez Marcelo Martínez Di, en los Tribunales de Comodoro Py.
“La infiltración de este ‘servicio’ en organizaciones de izquierda y en el MST confirma que el aparato represivo y de inteligencia siguió actuando todos estos años. Exigimos saber qué hacían él y cada uno de los agentes del Batallón 601, qué informaban, a quiénes reportaban, con qué objetivos y que todos los delitos cometidos sean castigados”, señalaron ambos dirigentes a la salida de los Tribunales.
En el escrito, el MST acusó a Tarifeño de ser “partícipe necesario de los ilícitos que, en el marco del sistema de terrorismo de Estado, se cometieron en la zona de influencia del Destacamento de Inteligencia 182 con asiento en la Provincia de Neuquén entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983”.
Dependiente de la Jefatura II del Ejército, el Batallón 601 desempeñó un papel decisivo durante el régimen militar. Desarrolló tareas de espionaje y entre los jefes más tenebrosos tuvo a Guillermo Suárez Mason, alias “Pajarito”.
Aunque fue desmantelado formalmente en 2000, el MST exigió que se investigue a todos los integrantes del 601 ya que “no existe certeza sobre la desvinculación de esos agentes no solamente respecto al Batallón sino de las tareas mismas de inteligencia que pudieran haber seguido cumpliendo con posterioridad a 1983 hasta el año 2000; con infracción de la ley de Seguridad Interior 24.059”, que prohíbe a las Fuerzas Armadas a realizar tareas de inteligencia interna.
Ese batallón dependía directamente de la Jefatura II del Ejército y no de los comandantes de cuerpo. Además de su rol represivo, el 601 funcionaba como una repartición donde nombrar parientes para que ganen un sueldo y tengan jubilación.
La lista de 4.300 personas que integraron el Batallón 601 durante los años de plomo, revelada por la revista Veintitrés, desnudó el pasado de una serie de dirigentes políticos. Entre ellos Tarifeño, quien luego de 1983 logró infiltrarse como militante en las filas del Partido Comunista, en el MAS comandado por Luis Zamora, y luego en el MST Neuquén.
En compañía del apoderado del partido, Raúl Barbeiro, y del abogado Marcelo Parrilli, Ripoll y Bodart asentaron la denuncia en el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 2, a cargo del juez Marcelo Martínez Di, en los Tribunales de Comodoro Py.
“La infiltración de este ‘servicio’ en organizaciones de izquierda y en el MST confirma que el aparato represivo y de inteligencia siguió actuando todos estos años. Exigimos saber qué hacían él y cada uno de los agentes del Batallón 601, qué informaban, a quiénes reportaban, con qué objetivos y que todos los delitos cometidos sean castigados”, señalaron ambos dirigentes a la salida de los Tribunales.
En el escrito, el MST acusó a Tarifeño de ser “partícipe necesario de los ilícitos que, en el marco del sistema de terrorismo de Estado, se cometieron en la zona de influencia del Destacamento de Inteligencia 182 con asiento en la Provincia de Neuquén entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983”.
Dependiente de la Jefatura II del Ejército, el Batallón 601 desempeñó un papel decisivo durante el régimen militar. Desarrolló tareas de espionaje y entre los jefes más tenebrosos tuvo a Guillermo Suárez Mason, alias “Pajarito”.
Aunque fue desmantelado formalmente en 2000, el MST exigió que se investigue a todos los integrantes del 601 ya que “no existe certeza sobre la desvinculación de esos agentes no solamente respecto al Batallón sino de las tareas mismas de inteligencia que pudieran haber seguido cumpliendo con posterioridad a 1983 hasta el año 2000; con infracción de la ley de Seguridad Interior 24.059”, que prohíbe a las Fuerzas Armadas a realizar tareas de inteligencia interna.
Ese batallón dependía directamente de la Jefatura II del Ejército y no de los comandantes de cuerpo. Además de su rol represivo, el 601 funcionaba como una repartición donde nombrar parientes para que ganen un sueldo y tengan jubilación.


