DE TERROR
Fatal desenlace para una pelea entre dos chicas de 20 y 15 años
La mayor recibió dos certeras puñaladas que le tocaron el corazón y murió en la calle.
30-06-2008 | 06:40 hs.
Autor: · Fuente: Diario Uno Entre Ríos
Promediaba la tarde en la Villa 351 en Paraná y la angosta calle de tierra que está a apenas 30 metros del ingreso sobre calle Paracao y da a las primeras casas se pobló de gritos y forcejeos. Peleaban dos mujeres. Luego, un breve y tenso silencio y el cuerpo de una chica de 20 años que quedó tendido, ya sin vida, delante de una precaria vivienda.
Según informó la Policía, la víctima fatal fue identificada como Paola Pintos oriunda de Diamante, quien recibió dos certeras puñaladas que le ingresaron por el intercostal derecho y le tocaron el corazón; en tanto que de la supuesta agresora no trascendieron sus datos en función de que se trata de una menor de 15 años, que fue detenida.
Fuentes policiales señalaron que la víctima tenía antecedentes por serios problemas de conducta. En ese sentido, se habría conocido con su victimaria en un hogar de menores. Actualmente deambulaba por distintos sitios en Paraná y pernoctaba en la Casa de la Mujer.
Instantes después del episodio, el lugar se pobló de efectivos de la Policía Departamental Paraná y de numerosos curiosos que permanecieron varias horas observando el accionar de los peritos de Criminalística que levantaron rastros de la escena del crimen. Así, se pudo observar cuando los peritos levantaban un cuchillo tipo Tramontina que sería el arma homicida.
A las 17.45 se hizo presente en el lugar Alejandro Grippo, juez de Instrucción del Juzgado Nº 3 en turno, quien dispuso las diligencias de rigor y ordenó el traslado de la supuesta autora a la Comisaría del Menor y la Familia.
Si bien el magistrado se retiró del lugar sin realizar declaraciones, el jefe de la División Homicidios, Ángel Ricle, confirmó a UNO el hecho, aunque por la edad de las jóvenes y por lo prematuro de las tareas investigativas no pudo ahondar en la información. Ricle adelantó que se tomó conocimiento del hecho a raíz de un llamado telefónico y no dio precisiones acerca del móvil que desencadenó la pelea y explicó que se estaba trabajando a través de entrevistas con los vecinos y ocasionales testigos del hecho. Extraoficialmente se supo que el motivo sería un problema de índole pasional, por un hombre.
Desde el lugar partió un móvil de la División con cuatro mujeres que prestarían declaración en sede policial. Por último, Ricle solicitó a las personas que hayan observado las circunstancias en que se produjo la muerte de Pintos que se acerquen a la División y aporten la información con la que cuentan, ya que podría ser crucial para esclarecer el caso.
Convivir con la violencia en la Villa 351
Los habitantes de la Villa 351 se acercaban en grupos al lugar y murmuraban entre sí. Un perro se arrimó al cuerpo y lo olfateó hasta que un efectivo se percató y lo alejó con un grito acompañado de un ademán.
Una veintena de chiquilines de entres 3 y 10 años, se agolpaban contra la cinta que delimitaba la escena del crimen y pugnaban por una posición mejor para mirar. Los más osados intentaban traspasar el límite pero no lo hacían.
Un vecino insultó a la supuesta agresora cuando la sacaron de la casa en la que fue detenida. “Asesina, mataste a una mujer con un hijo”, y arreció con sus gritos: “No la tapen (la sacaron con la cabeza envuelta con una campera) a esa rata”. A viva voz increpó a los efectivos por una supuesta demora en llegar a la Villa: “Llamé al Comando y a la hora vinieron. Me preguntaban por dónde se entraba a la Villa cuando vienen todas las noches a romper las pelotas”. Por último dejó entrever que la chica murió por falta de asistencia, lo que es poco probable porque recibió dos puntazos en el corazón.