
A sus 22 años, y sin mediar escándalos, a pura prepotencia de trabajo (básicamente consigo misma), Jenny estaría por darle a Marcelo Tinelli la oportunidad de cumplir con la propuesta que le hizo a fines de 2010, cuando la chica pesaba más de 140 kilos y era una participante de Cuestión de peso (El Trece). “¿Estás el año que viene para bailar acá?”, le preguntó el conductor en esa oportunidad, durante su visita al estudio de ShowMatch. Pero ella estaba en pleno tratamiento. Hoy Jennifer Owczarczyn apunta para estrella.
La nueva temporada del reality que conduce Claribel Medina, con participantes que intentan disminuir su sobrepeso, tiene a Jenny como figura, de alguna manera, ejemplar. Bella, divertida, siempre optimista, ingresó al programa en octubre de 2010 pesando 151,200 kilos. Ahora pesa 70, pasó por una cirugía estética que eliminó los vestigios de tamaño adelgazamiento, y se prepara para ser la nueva mediática.
“La pelée mucho, pero ahora estoy en la etapa de reconciliarme con la Jenny que siempre quise ser. Porque yo desde chiquita tuve problemas de obesidad. A veces ni siquiera me reconozco en este cuerpo que tengo ahora, no me doy cuenta de la magnitud del cambio; dicen los profesionales que tardás como tres años hasta que la transformación se asienta en tu cabeza. Yo bajé más del doble de lo que soy”, resume la joven, en charla con Clarín.
En Cuestión de peso ella (“la niña bonita”, le dicen) opina sobre algunas cosas que les ocurren a los participantes, no desde el costado profesional sino “desde lo que le pasa por la cabeza a un gordo”. Sin embargo, cada vez más Jenny se destaca por el peso de su personalidad. Anteayer, por caso, jugó un sensual paso de baile con Agustín Morgante (eliminado de Soñando por bailar 2) simulando un striptease mientras sonaba el tema de Joe Cocker de la película Nueve semanas y media .
“Siempre fui desinhibida para vestirme. Yo era muy gorda y usaba vestiditos cortos, shorts, colores fuertes... no era como la mayoría de las gorditas, que tienden a ocultarse. Y no me importaba cómo me veían los demás, sino ponerme lo que a mí me gustaba -cuenta-. Quizá tengo más prejuicios con la ropa ahora que antes. Soy más conciente de que me están mirando”.
Pero, ¿cómo hará con esos prejuicios si llega a la pista de ShowMatch? El sueño de Jenny empezó aquella noche en que Tinelli, en uno de sus juegos de seducción con el público, dijo de Jenny: “Con 130 (kilos) me la llevo a Punta del Este”. Después le tiró aquel desafío/propuesta: “¿Estás el año que viene para bailar acá?”. “¡Me encantaría!, dice ella hoy, sin admitir las avanzadas conversaciones que mantendría con la producción del programa. “Sería un buen cierre para mí, y un buen mensaje para las chicas que buscan estar saludables, aunque no pesen los 50 kilos de la mayoría de las mujeres que están ahí. Sé que no va a ser fácil, no solamente por el baile sino por la exposición. Pero me creo dispuesta a asumirlo. Siento que después de un año y medio en Cuestión de peso, que también es un reality, mi cabeza ya viene preparándose. Yo no pasé nunca de un “carnaval carioca” en una fiesta con amigos. Pero también tengo en cuenta que hace un año, casi no podía caminar”.