2004: CÓMO SERÁ LA AGENDA POLÍTICA Y ECONÓMICA DEL GOBIERNO
Será un año de gestión, que puede presentarse como el de la consolidación del proyecto político del presidente Kirchner. El desempleo y la inseguridad, como le indican las encuestas, serán sus principales desafíos, aunque no los únicos. Pasada su instalación y con casi todos los resortes del poder en sus manos, se acerca el momento clave para el Gobierno, el año de empezar a dar respuestas a las demandas.
Generar empleo, la asignatura más difícil
Con cinco millones de argentinos con problemas de empleo y los salarios deprimidos, la desocupación encabeza los temas pendientes para este año. Para crear trabajo, el Gobierno recurrirá a la obra pública. Hoy uno de cada cuatro empleos se genera en la construcción. También se buscará favorecer las exportaciones y el consumo interno y generar así más trabajo en la industria.
El endurecimiento del Fondo y el default
El Gobierno le prometió al FMI que en junio estará cerrada la renegociación de los 81.200 millones de dólares en default con los acreedores privados. Pero fuera de la quita del 75%, Argentina aún no definió nada. Por eso el FMI retrasó la aprobación del acuerdo. Si ese OK no llega antes de marzo, el país tendrá que pagarle al FMI 3.000 millones de dólares sin saber cuándo los recuperará.
Tarifas, el reclamo de las privatizadas
El 2004 se perfila como el año decisivo para subir las tarifas, congeladas desde la devaluación. El Gobierno decidió atar cualquier aumento a la renegociación de los contratos de concesión de servicios públicos. Pero las empresas y los gobiernos de sus países de origen presionan para que se resuelva rápido. La intención oficial es cerrar la renegociación este año y dar aumentos menores al 10%.
El desafío de controlar la protesta social
La estrategia oficial de priorizar el diálogo con los piqueteros sirvió para profundizar las diferencias entre duros y blandos pero no alcanzó para alejarlos de las calles. Frente al creciente malhumor de los sectores medios, el Presidente apostará a desgastar a los sectores más combativos, pero no está en sus planes apelar a la represión. Para apaciguar la protesta también será necesario hacer algunos ajustes en la entrega de los planes sociales y, sobre todo, combatir la desocupación.
La “transversalidad” y el peronismo que viene
En un año en el que no habrá elecciones, se pondrá a prueba el proyecto de transversalidad que impulsó Kirchner desde su llegada al Gobierno. Después de haber participado activamente en las elecciones provinciales, deberá comenzar a construir ahora su relación con los gobernadores con los que convivirá estos cuatro años. También será hora de avanzar en las definiciones sobre la conducción del justicialismo. Allí será clave el camino que siga la relación con Duhalde.
El papel desdibujado de la oposición
La popularidad del Gobierno y su mayoría en el Congreso han terminado por desdibujar el rol de la oposición, imprescindible para sostener el equilibrio del sistema. Si bien la UCR conserva su lugar de segunda fuerza nacional, eso no se traduce en sentido fáctico. La falta de una oposición orgánica no debería ser tomada como buena noticia por el oficialismo.
Inseguridad, corrupción policial e ineficiencia
La sensación de inseguridad es, junto al desempleo, una de las preocupaciones principales de la gente. Los secuestros y la corrupción policial —señalados por el propio Kirchner como los dos grandes factores de la inseguridad— afectaron especialmente a la provincia de Buenos Aires. Por eso, el gran desafío del Gobierno para este año consistirá en lograr coordinar las políticas de seguridad con la provincia. También se deberá trabajar duro para combatir la idea generalizada de impunidad e ineficiencia judicial.
La integración regional y la relación con EE.UU.
En febrero se inicia la nueva cumbre del ALCA en Puebla, México. Allí Argentina y Brasil alinearán sus posiciones para contraofertar a las propuestas de libre comercio que pregona Estados Unidos. En simultáneo se seguirá negociando un mejor acuerdo comercial con la Unión Europea, cuya próxima ronda es en marzo. El Gobierno seguirá siendo objeto de análisis en Washington: la posición en torno de los derechos humanos en Cuba, en abril próximo en la ONU, puede ser clave en las relaciones con la potencia hegemónica.
La reforma política, por ahora una promesa
Todavía en voz baja, pero ya son muchos los que dicen en el Gobierno que éste será el año de la reforma política. Trascendió que el oficialismo irá a fondo para aprobar —en un año en el que no hay comicios que condicionen el debate— una reforma electoral que elimine las listas sábanas en Capital, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza.
Coparticipación: la pelea será por plata
El Gobierno podría darle el gusto al FMI: propondrá una nueva ley de coparticipación federal. La norma es necesaria para transparentar el reparto de impuestos entre Nación y provincias. Se anticipa una discusión difícil por esos fondos.
Este contenido no está abierto a comentarios

