2004, EL AÑO MÁS CRUENTO DE LA DÉCADA PARA EL PERIODISMO
En el año 2004 mataron en todo el mundo a 53 periodistas y detuvieron a 907. Otros 1.146 fueron agredidos o amenazados. Asesinaron también a 15 personas que colaboraban con periodistas en su trabajo, eran guías, traductores o técnicos, y, además, 622 medios de comunicación resultaron censurados. Es el resultado del balance anual de la Organización Reporteros sin Fronteras que se acaba de difundir en todo el mundo. Al 1º de enero de 2005 había 107 periodistas encarcelados y 70 ciberdisidentes privados también de su libertad. Es la situación más dramática de los últimos 10 años.
La resonancia de los suplicios de los prisioneros atravesó los muros de las celdas, pero en general la situación empeoró. Por supuesto, en 2004 Irak continuó siendo el país más peligroso para ejercer el periodismo. Mataron a 19 y cayeron otros 12 colaboradores de los reporteros. Se suceden los atentados terroristas de sesgo fundamentalista y los secuestros, pero como señala el informe “también el ejército de EE.UU es responsable de la muerte de cuatro periodistas y colaboradores de medios”, cuando los marines dispararon a mansalva contra ellos el 18 de mayo del año pasado. En 2005 esa lista en Irak se incrementó, tal como es sabido.
Pero más allá de Irak, la espiral de silencio que se intenta expandir a través de las balas contra la prensa apunta esencialmente, según consigna el informe, a los autores de artículos e investigaciones denunciando corrupción o describiendo el accionar de grupos criminales.
Hay sitios especialmente inseguros como la frontera entre México y los Estados Unidos. En México mataron a 3 periodistas en 2004, pero decenas fueron agredidos o amenazados. El 11 de octubre de ese año, cientos de periodistas se manifestaron a través de todo el país reclamando justicia para sus colegas.
Una ONG mexicana, el Centro de Periodismo y Etica Pública (CEPET) declaró textualmente que el “enemigo número uno de los periodistas mexicanos” es el narcotráfico y sustentó el análisis en el dato escalofriante de los 12 periodistas mexicanos asesinados en los últimos cinco años.
En Colombia, donde la confrontación entre la guerrilla y el gobierno sigue su escalada, hubo en 2004 un periodista asesinado, y 3 secuestrados. Cuba, a la vez, es denominada por Reporteros Sin Fronteras como la única “Cárcel de periodistas del continente”. Hay 22 tras las rejas, en un país en el que “cualquier expresión crítica hacia el poder de Fidel Castro es, por definición, criminal”. Cuba ocupa el peor sitial, junto a Corea del Norte, donde la prensa sólo puede alabar al líder Kim Jong-il, y a China, donde hay 26 periodistas encarcelados.
A nivel global, como lo prueban las cifras, y más que las cifras frías los cuerpos yertos ya de los muertos, el clima para la prensa libre es regresivo y más violento. Y además, según el informe: “A los asesinos raramente se los molesta”.
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