2016, el año en que Pampita Ardohain fue la reina de la televisión
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Cómo hizo para tenernos a todos hablando de ella durante los últimos 12 meses.
El último día del 2015, Pampita Ardohain decidió que dar vuelta la página no fuera sólo una frase hecha. Demostrárselo a sí misma y al mundo con hechos. Ese día, mientras pasaba sus vacaciones con sus hijos en Punta del Este, arrancó una seguidilla de acciones destinadas a dar una respuesta de dimensiones épicas al escándalo mediático que la había tenido como protagonista ese año, a su separación de Benjamín Vicuña y a los cruces con la China Suárez. Pampita supo que ella era mucho más que ese episodio -el que se difundió como pólvora encendida en las redes al son de las palabras “palta” y “motorhome”-, sólo que no había desplegado todo su potencial. Con las primeras infartantes fotos del verano, una producción hecha al filo del año nuevo y retratada por la lente de Gabriel Machado, la modelo borró de un plumazo el nombre de su ex de los titulares. En adelante, todo el 2016 se hablaría de ella, y aunque Vicuña y su nueva pareja también dieron tela para cortar con la confirmación de su romance, Pampita tuvo a su favor aquella herramienta que pese a los vaticinios de caducidad sigue siendo el multiplicador de popularidad por excelencia: la televisión. ¿El resultado? No hubo día en que no se hablara de ella en los medios masivos. Tanto, que según el informe anual que hace Google, su nombre fue el tercero más buscado, apenas dos debajo del imbatible Donald Trump. Se coronó así como la reina absoluta de los medios. Repasemos las claves de este suceso.
Capitalizar el escándalo
O hacer de tripas corazón. Cuando se difundieron detalles de la pelea entre Pampita, Vicuña y la China Suárez, la modelo decidió contar su verdad, ponerle el cuerpo y la voz a las acusaciones. Pero hacia finales del 2015, y mientras el país entero ingresaba su nombre en el buscador de Internet más usado del mundo para encontrar más data sobre el escándalo amoroso -las búsquedas de su nombre alcanzaron un pico récord en esos días de palta y manta de Nepal-, ella decidió sonreír. De inmediato se armó el #teamPampita en las redes sociales. En una suerte de campaña web, los mensajes vía Twitter en apoyo de la morocha fueron mayoría porque generó inmediata empatía con su drama romántico.
Un verano en la vidriera pero sin hablar
Tras el raid mediático de las últimas semanas de 2015, Pampita viajó a Punta del Este y se instaló en un lugar idílico: Casa Suaya. Aunque fue el nido de vacaciones durante sus años junto a Vicuña, la modelo no dudó en recalar nuevamente ahí, esta vez acompañada únicamente de sus hijos y algunas amigas. En la piscina del lugar se hizo íntima amiga de Chano Charpentier. Juntos intercambiaron confidencias y risas. Un cambio de aire necesario para Pampita que tuvo su contraparte en la intensa agenda que mantuvo durante todo el veraneo: no hubo evento en el que no dijera presente. Eso sí: aunque se dejó sacar fotos, se negó rotundamente a dar entrevistas, esgrimiendo su perfecta sonrisa a modo de disculpas ante cada periodista que intentaba hacer su trabajo. En el destino más glamoroso de Latinoamérica, donde ver y ser vistos es un must, donde todos los candidatos a figura del año quieren ser retratados, entrevistados, y quieren dar que hablar, ella logró todo eso sin emitir una palabra: fue la estrella del verano.
Operativo nuevo amor
Si en el verano circulaba un rumor que sugería la existencia de un operativo para buscarle una pareja, una forma de contrarrestar el efecto “ex despechada” que podía estar circulando en el aire tras el escándalo de la motorhome, Pampita demostró que no necesitaba del romance para reinventarse. Se dejó sacar fotos con Nacho Viale, y el amor duró lo que un suspiro, pero lo suficiente para ser otra vez tapa de revistas y provocar que la diva más importante de la televisión, Mirtha Legrand, hablara de ella. Además, opacó la oficialización del romance entre la China Suárez y Benjamín Vicuña, que tuvo lugar por esos días. Un romance ardiente, sin dudas, pero esperable. El de Pampita y Nacho agregaba condimentos extra -la diferencia de edad, Mirtha, Juana-, que lo hacían más “noticiable”.
Que nadie hable de El hilo rojo
Por supuesto que todo puede ser casualidad, una broma del destino o simplemente una “novelización” de la realidad, algo que a los amantes del gossip les encanta consumir. Pero para nadie pasó inadvertido el día que Pampita y Pico Mónaco eligieron para blanquear su romance en las playas de Ibiza, con apasionadas fotos en traje de baño. Fue exactamente dos días antes del estreno de El hilo rojo, la película en la cual se enamoraron Vicuña y la China -sí, la que estaban rodando cuando Pampita irrumpió en el motorhome-. Hasta Vicuña tuvo que referirse a las fotos de su ex en plena promoción del film. Un batacazo exitoso para la morocha que tuvo un final feliz: si por entonces pareció un affaire muy oportuno, hoy es una relación consolidada.
El desembarco en la televisión
Si bien Pampita ya había trabajado como conductora televisiva e incluso como jurado en varios certámenes para la pantalla chica, su llegada a ShowMatch marcó un antes y un después en su carrera. Se ubicó como jurado de “Bailando por un sueño 2016” con el antecedente de haber sido una de las mejores bailarinas que pasó por la competencia, y de haber ganado en el 2008 nada más ni nada menos que a Laura Fidalgo. De a poco, su sonrisa angelical comenzó a mostrar una cara mucho más beligerante, que se convirtió en un imán para la audiencia del programa. Pampita fue sin dudas la gran protagonista del año y dio un paso importantísimo a la hora de replantearse su carrera como estrella televisiva. ¿Qué vendrá después?
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