27 DE FEBRERO Y ALEM: ASEGURAN QUE LAS OBRAS ESTARÍAN LISTAS EN AGOSTO
El mal tiempo que se mantiene desde hace días en nuestra ciudad frenó los trabajos de remodelación de las avenidas 27 de Febrero y Alem, aunque desde las empresas aseguran que no habrá inconvenientes en finalizar la obra para agosto de este año, según el nuevo plazo establecido.
“Las lluvias extraordinarias que se producen desde marzo y abril pasado complicaron el trabajo de las máquinas pesadas utilizadas para el movimiento de suelo”, dijo a El Litoral el Ing. Ezequiel Romano, vocero del obrador ubicado en el puerto local.
Romano remarcó que la remodelación vial de avenida 27 de Febrero “ya fue concluida en un ciento por ciento”, y que sólo resta la demarcación horizontal que se realizará una vez que la firma proveedora acerque el material a Santa Fe.
“Los semáforos y luminarias ya fueron colocados y están en pleno funcionamiento. Sólo faltan ajustes menores de sincronización una vez que se libere toda la traza”, dijo.
En el caso de Alem, el ingeniero sostuvo que “se ejecutó el 80 por ciento de la obra que tiene varios frentes de trabajo. Y recordó que los trabajos para la nueva red de desagües pluviales -muchos de los cuales terminan en el dique 2 del puerto- están en su etapa final”.
En total, son nueve nudos de desagües a lo largo de todo el trayecto de más de 2.600 metros, desde el viaducto Oroño hasta la intersección empalme con avenida de circunvalación Mar Argentino. En todo este tramo, las nuevas avenidas serán multitrochas, con intersecciones a nivel, semaforizadas, y calles colectoras para captar y distribuir el tránsito local.
Fallas “normales”
La obra está a cargo de la UTE constituida por Rovella Carranza-Mundo Construcciones e Inar Construcciones. A pesar de que la avenida 27 de Febrero ya está concluida, obreros con martillos neumáticos tuvieron que “romper” algunas losas de hormigón.
Romano explicó que se trata de fallas que aparecieron durante las primeras semanas de prueba que se hicieron con el tránsito intensivo, y señaló que “es normal en este tipo de obras”.
“Los paños de hormigón se dañan en sus juntas o se desplazan. Pero esto se detecta durante los primeros días y se debe reparar. Esto consiste en remover el borde de la losa y reconstruirla con un hormigón al que se le agregan componentes para reforzarlo”.
“No es que la obra se haya hecho mal, es común que aparezcan estos inconvenientes”, explicó.
De esta forma, Romano respondió a las dudas de muchos automovilistas que observaron cómo se “rompía” el hormigón ya colocado en algunos puntos de la avenida.
Lo mismo sucede con los chapones colocados en algunas esquinas, como en 27 de Febrero y Lisandro de la Torre. En este caso, Romano explicó que se averiaron los sumideros (bocas de tormenta) y como están empotrados en el hormigón, se debe romper para colocar una nueva fundición.
“Esos chapones se colocan para proteger, por algunos días, el nuevo hormigón, que si bien tiene productos para acelerar el secado hay que dejarlo un tiempo en reposo”.
En Alem, a la altura de la cervecería, hubo una filtración de agua que también obligó a levantar un paño de hormigón, que tiene 25 metros cuadrados. En este caso, se detectó la rotura de un caño de la red de agua potable y una vez que se encontró la falla se debió excavar para repararla.
“Fue otro imprevisto de los que aparecen en una obra de esta magnitud, pero las empresas están atentas a todas estas cuestiones, y se resuelven sobre la marcha”, dijo.
En Alem también ya se instaló parte del sistema de semaforización y las luminarias, y en todo el trayecto habrá señalización vertical para indicar los principales destinos. Para esta etapa se espera que intervenga la Municipalidad para participar en el diseño de la nueva cartelería.
El nuevo complejo permitirá conectar, en una forma mucho más fluida y segura, la ruta nacional 168, a través de la circunvalación Mar Argentino, para acceder luego hacia las rutas 11 y 19.
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