$ 4 MILLONES PARA CAMBIARLE LA CARA A UN SECTOR DE LOYOLA SUR
Cordón cuneta, ripiado, red eléctrica, iluminación, veredas, conexión domiciliaria a la red de agua potable, desagües, bocas de registro figuran en el listado de obras que se realizarán en un sector de Loyola Sur, que comprende a unas 20 manzanas y 350 familias que viven casi en el límite oeste de la ciudad.
La novedad del inicio efectivo de los trabajos fue bien recibida por los vecinos luego de la demora que significó -años atrás- la caída de la primera licitación. Sin embargo esta mañana no ocultaban su preocupación porque la jurisdicción del barrio es bastante más amplia que el sector comprendido por el proyecto y las necesidades son muchas: el estado de las calles y la falta de una iluminación apropiada son demandas permanente en todos los barrios de la ciudad, y se potencian en el oeste.
El tema iba a ser evaluado por el propio intendente Martín Balbarrey -que esta mañana recorrió el lugar-, funcionarios de su gabinete y vecinalistas a fin de reseñar las necesidades de todo el barrio.
Mientras tanto ya se observa el movimiento de máquinas, fue retirada basura de Camino Viejo a Esperanza, y los vecinos que sí quedarán comprendidos en el proyecto imaginan cómo cambiarán sus condiciones de vida dentro de 16 meses, plazo fijado para la terminación del proyecto.
Pedidos para todo el barrio
La presidenta de la vecinal, Liliana Benítez, admitió que “este avance es muy importante”, pero recordó que el barrio se extiende desde el río Salado hasta las vías del ferrocarril y, de norte a sur nuevamente desde las vías hasta Gorriti, en tanto que el proyecto involucra a unas 20 manzanas de las que queda afuera, por ejemplo, el dispensario que requiere de mejoras en calles e iluminación para facilitar la entrada y salida de ambulancias.
“Lo que quedó fuera no fue por capricho de quienes hicieron el proyecto sino por las características del programa”, explicó Nicolás Cabó, encargado de la unidad ejecutora del Promeba en la Municipalidad. “No son programas para cualquier barrio, sino que se tiene en cuenta el NBI y para ello se sectorizó una zona con muchas necesidades”.
Para atender el resto de las demandas se evaluarán otras formas de financiamiento.
Para Balbarrey este proyecto va a significar “una transformación importante en el barrio que tiene mucho atraso” y donde “se hace imprescindible invertir para transformar la realidad de esta gente”.
En cuanto al estado de las calles no sólo en Loyola sino también en la vecina Los Troncos, que estaban prácticamente intransitables -como un desproporcionado saldo de la mínima lluvia de ayer-, señaló que se esperará a que se seque el piso, se ingresará con motoniveladoras, y luego se trabajará en un programa de fondo para consolidar el ingreso y egreso a esas pobladas y alejadas zonas de la ciudad.
El temido zanjón
Advertida de la presencia del intendente y su equipo, Susana, una vecina del barrio no dudó en pedirle que arregle las calles, muy maltratadas luego de la lluvia de ayer, alguna solución para que el zanjón Gorriti deje de ser una amenaza, sobre todo para los chicos, y alguna medida para eliminar las ratas. Sobre el canal se prometió un puente peatonal y además barandas de protección, y una desratización, aprovechando el ingreso de maquinaria.
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