50 MIL HOGARES DEL SUR DEL GRAN BUENOS AIRES TIENEN PROBLEMAS DE AGUA
A ver, esperá que me fijo… Sí, está volviendo de a poquito. Menos mal, porque la gente acá ya estaba enloqueciendo”. Con alivio, Carolina, una quiosquera de Bernal Este, anunciaba el inicio de la solución de un problema que afectó a su barrio y a muchos otros: la rotura de un caño maestro dejó sin agua o con muy poco suministro a unos 50.000 hogares del sur del Conurbano. Tras dos días sin servicio, ayer a la tarde llegó el respiro, y los vecinos comenzaban a refrescar su bronca tras las jornadas de agobiante calor.
El problema comenzó el domingo, cerca de las 7.30. El vocero de Aguas Argentinas, Marcelo Bertolino, explicó: “Por un golpe de presión se rompió un caño maestro de 1,2 metro en Monteagudo y Bouchardo, a pocas cuadras de la planta elevadora de presión de Bernal. Esto ocasionó que 50.000 hogares de Bernal, Ezpeleta, Quilmes Centro y una parte del sur de Avellaneda se quedaran sin suministro. Estuvimos trabajando toda la noche del domingo y ahora (por anoche) empezamos a regularizar la situación”. Según Bertolino, hoy el problema estaría solucionado.
En Monteagudo y Bouchardo se podía tener un parámetro de la gravedad del problema. Los trabajadores de Aguas Argentinas, que llegaron en al menos diez móviles, debieron romper el asfalto y hacer un “cráter” de unos dos metros de profundidad para poder llegar hasta el caño dañado. “Se ve que el agua socavó el pavimento, porque el domingo a la mañana pasó un colectivo con escolares de excursión, el piso se hundió y el micro quedó trabado. Lo sacaron rápido, pero desde ese momento nos quedamos sin agua”, contó Pablo La Paz, que vive a media cuadra de donde se rompió el caño.
Duete Martín, otro vecino de la zona, agregó: “El agua salía a borbotones. Y como hacía calor, los pibes del barrio empezaron a jugar y se mojaban como si estuvieran en una pileta”. La Paz continuó: “El agua llegaba de vereda a vereda, era impresionante. Un poco nos preocupamos, no sabíamos si iba a entrar a las casas”.
La ola de calor del domingo y ayer, con más de 30º, empeoró el panorama. Y aunque la empresa descartó que el problema pueda repetirse si continúan las altas temperaturas (ver Garantizan…), lo cierto es que tuvo que salir a repartir agua entre la gente. “Pusimos ocho camiones cisterna y entregamos más de 10.000 sachets de un litro. En primer lugar atendimos a los hospitales, geriátricos y comedores comunitarios, que son los clientes más sensibles”, explicó Bertolino.
Por otra parte, Pedro Carnero, director de Defensa Civil de la municipalidad de Quilmes, detalló que “hubo cuatro camiones en nuestra sede y en tres de Bomberos. La gente estaba molesta, pero por suerte no hubo incidentes”. Con esta declaración desmintió una información que decía que la gente se había abalanzado sobre los cisternas. En tanto, Daniel Sotolano, de la Asociación Internacional de Defensa del Consumidor, anunció que le iniciarán una demanda millonaria a la empresa.
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