A 30 años del robo en la Iglesia de Guadalupe
Esta mañana César Trucco, hermano del cura que en 1980 presidía la Basílica de Guadalupe, recordó la impunidad que aún rodea al robo producido hace 30 años en la iglesia, cuando desconocidos se llevaron la corona de la Virgen y las joyas que la misma portaba.
Ese día, casualmente, el Edgardo Juan Trucco cumplía 48 años por lo que, luego de la misa de las 20:30 horas, abandonó la casa parroquial para dirigirse al hogar materno donde le esperaba una celebración familiar. Pasadas las 23 hs. regresó al inmueble sacerdotal cuando descubrió que el mismo había sido violentado.
Poco después descubrió que los desconocidos que habían ingresado por la fuerza se alzaron con la corona de la Virgen de Guadalupe y varias joyas que le pertenecían. Ante esto, el cura radica la denuncia en la Comisaría 8ª cuyo personal emprende la investigación de rigor.
Para Cesar Trucco, las actividades de la fuerza pública no tuvieron éxito. De este modo se mostró sorprendido de que “no se haya encontrado nada”. Incluso recordó que lo único que queda es un expediente de más de 400 fojas en las que consta la declaración de un grupo de albañiles que prestaban servicio en el lugar, el sacristán y otras personas involucradas en el movimiento parroquial cotidiano.
Mientras tanto nada se hizo para conocer si una alianza católica, que a través de solicitadas en diarios de tirada nacional se adjudicaba el hurto y prometía la devolución una vez que abandonara su cargo monseñor Vicente Zaspe, tenía verdadera relación con los sucesos.
“Lamentablemente nunca se supo nada. El expediente terminó con más de 400 fojas y nunca más se supo nada” dijo esta mañana el hermano del sacerdote fallecido. No obstante, pese al paso del tiempo, se mostró esperanzado en que “en algún momento tiene que aparecer alguna cosa”.
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