A 37 AÑOS DEL ASESINATO DEL CHE
El 8 de octubre de 1967 el comandante Ernesto Che Guevara caía asesinado luego de ser emboscado por el ejército boliviano en la región de Valle Grande. Por consejo de los servicios de inteligencia norteamericanos fue enterrado en secreto unos días después.
Sus restos fueron localizados y exhumados por el Equipo Argentino de Antropología Forense en 1997 y luego fueron trasladados a Cuba y depositados en un mausoleo. Ayer, al cumplirse 37 años de aquellos sucesos se realizaron en Rosario dos actos recordatorios de la figura de uno de los líderes de la revolución cubana de 1959: uno se llevó a cabo en la plaza de la Cooperación, en Tucumán y Mitre, y el otro frente a la casa de la familia Guevara Lynch, en Urquiza y Entre Ríos, donde nació el Che.
Del primero participaron agrupaciones ligadas al Partido Comunista, organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, de trabajadores y movimientos de desocupados. “Estamos orgullosos de estar aquí par recordar la lucha del Che. La empresa en la que trabajamos también está ligada a capitales bolivianos. Es una rara paradoja de los tiempos presentes”, indicó el dirigente Daniel Santillán, al recordar la lucha de los trabajadores de Sulfacid.
Mientras tanto, el Plenario Obrero Popular se juntó en la casa donde Guevara pasó los primeros meses de vida. Colocaron grandes banderas en la esquina y una propaladora desde la cual se escuchaba la voz del Comandante cuyo legado para muchos es presente vital, mientras que para otros es un eco apenas audible entre los bocinazos del centro de Rosario un viernes por la tarde.
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