A 39 HORAS DE LA AGRESIÓN, AÚN NO DETUVIERON AL HINCHA DE BOCA
Entró al campo de juego desde la tribuna, golpeó a un jugador rival (rodeado por policías), volvió a su lugar de origen, pero nunca fue detenido. El hecho, como se sabe, ocurrió el martes por la noche en el estadio de Boca, en el partido que terminó en escándalo ante Chivas de Guadalajara. Pasaron 38 horas y está libre.
La imagen de TV es clarísima, porque el agresor, tras pegarle a Adolfo Bautista, corrió hacia a la tribuna, de frente a la cámara. Mientras corría, reía. El presidente de Boca, Mauricio Macri, aseguró que el club va a colaborar en la investigación para identificar al hombre.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, aseguró en Radio 10 que “el hombre está identificado, lo estamos buscando y lo vamos a detener”.
El funcionario adelantó que ya está ubicada la zona donde el agresor trabaja, aunque aún no tienen ningún nombre. “Esta mañana estuvimos dialogando con (el secretario de Seguridad Deportiva, Javier) Castrilli”, adelantó Fernández.
Por su parte, Macri afirmó en Radio 10, que “esto tenía que ver con el operativo policial. Pero de todas maneras, vamos a colaborar. Vamos a ver si es un socio del club porque en caso de que sea así, será mucho más fácil poder detenerlo”.
Desde el momento el que el hincha de Boca, vestido con una camiseta del Villarreal con el número 8 en la espalda (que suele usar Juan Román Riquelme), cometió la agresión, pasaron 38 horas y aún no fue detenido.
Los hinchas que estaban del otro lado de la tribuna y observaban el accionar del agresor, lo ayudaron a volver a treparse del acrílico que separa la platea del campo de juego. Y desde allí, inclusive, festejaron la actitud.
“La típica reacción de la gente en ese momento es festejar ese acto. Pero son imágenes que comprometen a Boca porque viajan por todo el mundo. Uno no puede permitir este tipo de cosas. Debió ser detenido antes de volver a la tribuna”, aseguró Macri.
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