A BINNER LE PREOCUPA QUE EN VARIAS LOCALIDADES, LA POLICÍA ESTE A CARGO DEL ESCRUTINIO
El socialismo encendió una nueva luz de alerta respecto a la transparencia del proceso electoral, criticando que la policía provincial tendrá una insólita tarea vinculada al escrutinio el domingo 7 de setiembre: las comisarías del 90 % de las localidades de la provincia deberán realizar la suma manual de los votos de las mesas. “Ello significa que el resultado de la urna antes de llegar al ingreso al sistema informático realiza una `parada intermedia’ donde funcionarios policiales intervienen activamente en el proceso de escrutinio sin que esté previsto control alguno”, alertó ayer el candidato a gobernador Hermes Binner, en una nota remitida al propio Carlos Reutemann.
Los representantes de la oposición no salían de su asombro cuando el miércoles pasado el Ministerio de Gobierno provincial brindó detalles sobre el proceso de escrutinio previsto para las elecciones de setiembre. “Entre otras cosas se nos anotició que en las localidades de hasta 35 mesas (el 90 % de las localidades de la provincia), las actas de cada una de ellas se remitirán a las comisarías de las localidades, donde se realizará la suma manual por parte del personal policial”, señaló Binner en su mensaje a Reutemann. En cada comisaría se confeccionará un nuevo parte que se remitirá mediante fax a la cabecera departamental o centro de ingreso para su posterior carga al software electoral.
El secretario general de la intendencia de Rosario, Juan Carlos Zabalza, dijo ayer que de este modo el resultado de cada urna realizará una sospechosa “parada intermedia” disponiéndose de este modo de la policía “en funciones totalmente ajenas a las que prevé la normativa vigente, fundamentalmente el Código Nacional Electoral”. En declaraciones a Radio Dos, Zabalza agregó que “con este mecanismo se violan manifiesta e indiscutiblemente normas de naturaleza institucional que ponen en crisis todo el proceso electoral y por consiguiente el sistema democrático de la provincia”.
Los socialistas abundaron en detalles respecto a que en el escrutinio deben participar las autoridades de mesa, limitando la actuación de las fuerzas de seguridad a su vigilancia “en el acceso”. Una vez elaborado el telegrama con los resultados, el mismo debe cursarse por el servicio oficial de telecomunicaciones con destino a la Junta Electoral Nacional de distrito que corresponda “para lo cual entregará el telegrama al empleado que recibe la urna”.
“No queremos levantar sospechas sobre la fuerza de seguridad -insistió Zabalza-, pero sabemos la influencia que pueden sufrir en las localidades de parte de los caudillos locales”. Por el contrario, el Código Electoral Nacional “lejos de permitir alguna participación a las fuerzas de seguridad en el trámite del escrutinio o su comunicación, las aparte expresamente de ellos, pues solo pueden custodiar los accesos de donde se efectúa ese escrutinio y al funcionario de correos encargado de retirar las urnas y el telegrama de rigor”.
También la ley electoral establece que excepto la policía destinada a guarda el orden, las fuerzas que se encontrasen en la localidad en que tenga lugar la elección se mantendrán acuarteladas mientras se realice la misma. “El espíritu de la norma es muy claro -insiste el PS-, solo deben estar en la calle las fuerzas necesarias para custodiar, las demás deben estar acuartelada”.
En síntesis, indicó Binner a Reutemann, “solo cabe deducir de todo lo expuesto que es más que obvio que las fuerzas policiales no pueden de manera alguna participar del comicio salvo en funciones de custodia”.
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