A BOCA TODAVÍA LE QUEDA OFICIO
Aun en medio de una floja temporada, Boca se resiste a abandonar la muy buena figuración internacional que construyó en los últimos años. Se aferró a su oficio para sacar adelante el compromiso ante Internacional con un empate 0-0, que le permitió hacer valer el 4-2 de la Bombonera. Así, Boca disputará la tercera final internacional del año, tras las decepciones ante Once Caldas y Cienciano.
El equipo del Chino Benítez no se vio sometido a ningún asedio en el primer tiempo, pese a lo que podía suponerse por la necesidad de Internacional para neutralizar la desventaja de dos goles. A Boca no le costó tener casi todo bajo control, dentro de un desarrollo impreciso y con muchos pelotazos. Sorpresivamente, el visitante se fue encontrando con facilidades en el medio y el ataque que le hubieran permitido darle el golpe de gracia a los brasileños, que no presionaban y se distraían atrás. Entre los 15 y 20 minutos, Boca dispuso de tres ocasiones para desnivelar, mediante Vargas, Barros Schelotto y Tevez, pero le faltó puntería y potencia.
Sin Palermo, la línea de volantes xeneizes se vio fortalecida con el ingreso del colombiano Vargas, incansable en el despliegue, siempre dispuesto para la recuperación de la pelota y animándose a ser salida. Boca sólo pasó algunos sobresaltos con una salida fallida de Abbondanzieri y con una tapada del arquero ante Diego, en una de las pocas acciones coordinadas de los brasileños, a quienes les quedaba muy grande la responsabilidad y el desafío de ir a buscar una victoria por dos goles de diferencia.
En sus mejores días, Boca habría dado cuenta de Internacional en la primera etapa. Pero este equipo no está en su mejor forma, ni física ni futbolística. Le queda la experiencia para tratar resolver este tipo definiciones.
Por lo pronto, conseguía lo que había ido a buscar: una noche mayormente tranquila, en la que no estaba obligado a realizar el gasto. El nivel del partido dejaba mucho que desear; casi todo pasaba por las fricciones, los pases sin destino, la impotencia local y el conformismo visitante.
En su primera aproximación al medio brasileño que el año próximo lo tendrá como jugador de Corinthians, Tevez tuvo intervenciones forzadas, sin llegar a plasmar del todo el desequilibrio individual. Es evidente que su mejor momento de la temporada ya pasó y necesitará un descanso y una buena puesta a punto.
Internacional manejó más la pelota en el segundo período y Boca quedó más limitado al papel defensivo. De todas maneras, sólo llegaba hasta Abbondanzieri con remates de media distancia y centros cruzados. Los brasileños no mostraban muchas ideas, pero sí insistencia. Boca no atacó más, porque se replegó y ya no pudo poner a Tevez y al Mellizo en situación de ataque.
Internacional arrimó algo de peligro en el final con intentos desesperados, que igual no impidieron que Boca se ilusione con regalarse una alegría antes de fin de año.
El empuje de Vargas
Boca lo había extrañado mucho a Fabián Vargas, desde que un desgarro en el muslo izquierdo y otra lesión en esa zona lo alejaron de las canchas durante 60 días. Reapareció el último mes y ayer se convirtió en la figura con los atributos conocidos: empuje, solidaridad y personalidad.
Este contenido no está abierto a comentarios

