A CONTRAPELO DEL PAÍS, EN LA PROVINCIA NO DISMINUYE EL ÍNDICE DE DELITOS
El año 2002 marcó en la República Argentina un pico en el crecimiento de la tasa de delitos. Sin embargo, desde entonces se registra en el país una interrupción en la suba de las tasas de criminalidad y un leve descenso en los índices referidos a los homicidios dolosos y los robos, principalmente. Sin embargo, la provincia de Santa Fe es una de las pocas que muestra un crecimiento de los hechos delictuosos en ese mismo período. Así lo arroja un estudio preliminar hecho por el Sistema Nacional de Información Criminal (Snic), cuyas cifras definitivas se conocerán en los próximos días.
Antes de ingresar en el pormenorizado análisis de los fríos números, habrá que aclarar que el informe se basa en los registros propios que llevan las policías y las fuerzas de seguridad de todas y cada una de las provincias a partir de las denuncias recibidas y su propia actuación. Así, quedan excluídos del análisis los delitos no denunciados, lo que en la jerga se denomina cifra negra, dato que en los ataques contra la propiedad (robo, hurto, estafa) ronda el 70 por ciento, según plantea el mismo estudio.
Así las cosas, el informe sostiene que en 2003 hubo un total de 1.270.725 hechos delictuosos denunciados en todo el país, mientras que en 2004 esa cifra descendió a 1.243.827, lo que significa un decrecimiento del 2,12%. Entre las provincias que siguieron a la media nacional en esta caída porcentual se destacan Buenos Aires, con el 9,47%; Córdoba, con el 4,66%; la Capital Federal, con 0,10%, y Chaco, con el 9,53%.
A contrapelo de la media nacional, Santa Fe ha tenido en este rubro un incremento del 4,29% si se tiene en cuenta que en 2003 hubo 104.564 delitos denunciados y en 2004 esa cifra se elevó a 109.045. Y en esta línea también se inscriben provincias como Salta, con el 37,07% (el mayor del país); Jujuy, con el 19,97%; Santiago del Estero, con el 18,77% y Entre Ríos, con 2,10%.
Los rubros en los cuáles Santa Fe acompaña el devenir nacional, aunque con cifras marcadamente distantes, son los homicidios dolosos (aquellos perpetrados con intencionalidad) y los robos (incluidas las tentativas). En esos aspectos, nuestra provincia ha marcado un decrecimiento porcentual entre los años 2003 y 2004.
Así, en 2003 se denunciaron en Santa Fe un total de 269 homicidios dolosos contra 251 de 2004, lo que significa una caída del 6,69%. En ese orden, otras provincias en las cuáles hubo una merma de crímenes son Santa Cruz, 71,43%; Catamarca, 50%; Buenos Aires, 26,84%; Capital Federal, 10,56%; Córdoba, 16,55% y Entre Ríos, 41,28%.
En cuanto a los robos, en esta provincia se ha dado en los dos últimos años una merma del 1,36% si se tienen en cuenta los 33.254 hechos denunciados en 2003 y los 32.802 registrados al año siguiente. También se notaron bajas porcentuales en provincias como Buenos Aires, con el 26,42%; Capital Federal, 3,35%; Córdoba, 10,85%; y Entre Ríos, 7,73%. Sin embargo, Santiago del Estero ha mostrado un marcado incremento en este tipo de delitos con un 32.09% y Salta con un 37,64%.
UNA SUBA INTERRUMPIDA
A la hora de analizar estos índices, los expertos del Sistema Nacional de Información Criminal (Snic) destacan que los mismos surgen de contabilizar la cantidad de delitos cada 100 mil habitantes, obteniéndose así una media estandarizada que permite la comparación entre diferentes lugares evitando que los sitios con más población siempre aparezcan con mayor números de hechos.
En este orden, fuentes del Snic manifestaron que “si bien aún es imposible profundizar en el análisis de los datos porque faltan muchos guarismos, se puede observar que continúa una tendencia nacional iniciada en el año 2003 de interrupción en la suba de las tasas de criminalidad, por lo que actualmente se está en los valores que existían en 2001”. Esto es más notorio en el caso de los delitos contra la propiedad, mientras que en lo referente a los delitos contra las personas (lesiones culposas o dolosas por ejemplo), la tendencia marca un leve pero sostenido aumento.
Otra cuestión de relevancia que se observa en la evolución de las tasas a nivel nacional es la disminución en los índices de homicidios dolosos. Este delito es muy importante en cuanto a las estadísticas ya que tiene un alto nivel de registro (casi no existe la cifra negra) y es un buen indicador del grado de violencia social existente. Durante el año 2004 la tasa bajo a un 6,2 cada 100.000 habitantes. Y en esto, dicen los expertos, seguramente “tuvo mucha incidencia el descenso producido en la provincia de Buenos Aires, que es el distrito en donde más homicidios se producen históricamente”.
En lo que hace a la comparación por provincia, solamente se cuenta con información sobre cantidad absoluta de casos registrado del total de delitos, de robos y de homicidios. Allí se observa que la mayor parte de los distritos tuvo un descenso en los números de delitos y, en particular, en los robos y los homicidios.
En relación a la interpretación de esta tendencia, aún es prematuro arriesgar hipótesis ciertas, pero en principio hay dos cuestiones a mencionar. Una se relaciona con un mejoramiento en la situación general del país y la aplicación de políticas en la materia, mientras que, desde otra perspectiva, también hay que destacar que el año 2002 mostró un pico muy alto (que también tuvo su impronta en otros indicadores sociales) y ahora se está volviendo a valores anteriores a los de la crisis de fines del año 2001.
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