A DOS AÑOS DEL 11-M, LOS RASTROS DEL ATAQUE SIGUEN EN LOS SOBREVIVIENTES
Cuando están a punto de cumplirse dos años desde los atentados que asolaron Madrid el 11 de marzo de 2004, 217 personas siguen necesitando asistencia hospitalaria, mientras que 264 precisan atención psicológica.
Un informe, al que tuvo acceso EFE, asegura que la Consejería de Sanidad del Gobierno regional de Madrid desconoce el número de personas afectadas que precisan de ambos tipos de atención.
Unas 1.500 personas resultaron heridas y 192 muertas como consecuencia de las bombas que presuntos terroristas islamistas hicieron explotar en diferentes estaciones ferroviarias de Madrid y su periferia el 11 de marzo de 2004, en los que hasta ahora son los atentados más graves perpetrados en Europa.
Los heridos que todavía necesitan atención médica son atendidos en hospitales de forma ambulatoria, en consultas de especialidades, sobre todo de Traumatología, Cirugía Plástica, Otorrinolaringología, Oftalmología y Neurocirugía.
De estos 217 pacientes, 18 están en tratamiento de rehabilitación como consecuencia de las secuelas por las lesiones y, el pasado año, 45 heridos fueron intervenidos quirúrgicamente, de los cuales 30 ya había sido operados con anterioridad.
En cuanto a los 264 pacientes (158 mujeres, 71 hombres y 35 niños) que requieren tratamiento psicológico, el informe expone que los casos que quedan en seguimiento son los más graves y los que precisan mayor intensidad en los tratamientos.
El responsable de los servicios de salud mental de la región madrileña, Francisco Ferré, precisó a EFE que desde el 11 de marzo de 2004 se realizaron 14 mil consultas y 17 mil intervenciones de apoyo psicológico, de las cuales un 79 por ciento se realizaron el mismo año de los atentados.
Además, añadió que el tratamiento de los niños afectados por estrés postraumático “es uno de los más complejos”, ya que, en muchos casos, los menores no expresan su sufrimiento sino que interiorizan el dolor y los síntomas no aparecen hasta meses después.
Un 15 por ciento (477 personas) de los que consultaron en los servicios de salud mental tras los atentados eran inmigrantes, una cifra que es proporcional al 11,4 por ciento de población extranjera que vive en Madrid.
Sin embargo, al analizar el dato se observa que la incidencia de afectación psicológica en la población en general es de 5 por 10 mil habitantes, mientras entre los ecuatorianos se eleva a un 11,3 y entre rumanos al 11,8 debido a una mayor presencia de estos colectivos en las zonas afectadas.
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