A ESTUDIANTES SE LE FUE DE LAS MANOS
La sensación fue distinta a la de los otros empates de Estudiantes: esta vez, ante Independiente, no se guardó nada, buscó, quiso ganar para ser único líder. Igual se le escaparon dos puntos tras ir ganando 2-0, quedó puntero junto a Newell’s, pero con la impresión amarga de que el Apertura se complicó.
Independiente invitaba a ser atacado. Por esa realidad y esa discontinuidad de la que parece preso. Por esa injusta despedida de Daniel Bertoni, aquel ídolo que no merecía este olvido. Y a esa invitación le hizo frente Estudiantes. Reinaldo Merlo lo sabía. Y actuó en consecuencia: dejó de lado ese 4-4-2 macizo pero cauteloso en extremo por un 3-4-1-2 más audaz. Aquel esquema le había permitido igualar tres partidos duros (San Lorenzo, Boca y Gimnasia). Pero necesitaba otra cosa: sumar sí o sí de a tres.
Y así Estudiantes lo acorraló y lo golpeó de entrada. A los seis minutos ya ganaba dos a cero. Primero, con una combinación entre los dos más capaces, Mar celo Carrusca y José Sosa, quien se sacó de encima a Carlos Matheu y definió como un crack. El segundo tuvo a los mismos protagonistas: claro penal de Matheu a Sosa. Pateó Carrusca, de zurda, a la izquierda de Navarro Montoya y gol.
Parecía la inminencia de la goleada. Pero desde el fondo de su rendimiento, con el alma herida, Independiente empezó a mostrar las respuestas anímicas y futbolísticas que hasta hace poco no tenía. Entonces, con Jorge Martínez como líder de la remontada, empezó a mostrarse mejor que un Estudiantes ya replegado. Con la actuación a lo Cafú del lateral de Independiente, más el aporte del trío ofensivo (Federico Insúa, Sergio Agüero y Jairo Castillo), Independiente coqueteó con el gol. Y lo consiguió: a los 22, con un remate impecable desde afuera del área, Agüero descontó y acumuló méritos para pretender la titularidad.
Después Independiente sumó llegadas como para empatar al cabo de ese primer tiempo para el aplauso. Lo tuvieron Insúa, Agüero y Eluchans. Estudiantes se acercaba apenas con pelotas detenidas. Igual, se fue a descansar en ventaja.
Pero en su primera llegada del segundo tiempo, Independiente consiguió un premio para los méritos del último tramo de la primera mitad. Con un remate fortísimo de Carrizo, igualó. Empezaba otro partido pero dentro del mismo ritmo, de la misma calidad, con las mismas emociones. Merlo y el debutante Pedro Monzón buscaron variantes, permitieron ver el regreso de Pusineri, la aparición de Esteban Rivas y sorprendieron con dos salidas: la de Carrusca y la de Insúa.
Era el tiempo del protagonismo de Estudiantes. Del mano a mano de Angeleri y de otra llegada a fondo de Maceratesi. Pero también el de las osadías de Agüero. Así siguió la electricidad de un partido de los que en este Apertura casi no hubo. Y así se fue, con un empate que le recorta el horizonte de campeón a Estudiantes.
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