A FIN DE AÑO LA DEUDA CON EL FONDO SERÁ INFERIOR A US$ 10.000 MILLONES
Mientras se descuenta que no habrá acuerdo con el FMI y se seguirán pagando los vencimientos, Argentina ya canceló el 30% de la deuda que tenía con el FMI en diciembre de 2001.
En el momento del default la deuda con el Fondo sumaba 14.346 millones de dólares y ahora está en 10.082 millones de dólares, según los datos divulgados por el FMI. Tras los pagos de este mes y los que vencen en diciembre y que suman 585 millones, a fin de año la deuda sería de 9.510 millones de dólares, un 33% menos que la que existía a fines de 2001.
Si la deuda se computa en la moneda oficial del FMI (los Derechos Especiales de Giro, o DEG) la rebaja es aún mayor: en diciembre de 2001 el pasivo sumaba 11.121 millones de DEG y ahora bajó a 7.055 millones, lo que representa una reducción del 37%.
Así, en casi 4 años —desde el estallido de la crisis— la Argentina le pagó al Fondo 6.000 millones de dólares por vencimientos de capital y otros 2.400 millones por intereses.
Los pagos al FMI forman parte de la política de “desendeudamiento” con los organismos internacionales. En realidad el llamado “desendeudamiento”es un reclamo que hizo el FMI a fines de 2002, cuando su directorio planteó que debía reducir su “exposición crediticia” con los grandes países deudores, entre ellos Brasil, Turquía y Argentina.
El temor del Fondo Monetario era que si algún país gran deudor dejaba de pagar, su situación financiera podría verse comprometida. Así, todos esos países fueron bajando el endeudamiento. Y aun en default, la Argentina nunca dejó de pagarle al FMI, y sin aplicarle ningún tipo de quita.
La mayor parte de esos pagos se hicieron bajo la administración actual. Y esto se debió a que —según lo que se acordó en el convenio de setiembre de 2003— Argentina debía ir pagando más de lo que el Fondo le iría desembolsando. Pero luego, en agosto de 2004, en el tramo final del canje de la deuda, el acuerdo fue suspendido y la Argentina tuvo que seguir pagando los intereses y todos los vencimientos obligatorios sin refinanciación y sin recibir nuevos préstamos. Ahora, ante la falta de acuerdo, se prevé que Argentina pague también los vencimientos del año próximo.
En el Gobierno creen que existe margen para seguir cumpliendo con los pagos de la deuda con el FMI y otros organismos y a la vez enfrentar el resto de la deuda pública. Para eso sostienen que en el 2006 tendrán un superávit fiscal mayor al proyectado en el Presupuesto —que podría ser de 5% del PBI, incluidas las provincias— y esa diferencia podría usarse para pagarles a los organismos financieros. También podrían apelar a los adelantos transitorios del Banco Central y a la colocación de nueva deuda en el mercado interno y en el internacional.
El Fondo también planteó en un documento interno a comienzos del año pasado que, tras la reestructuración de la deuda, la Argentina debía salir a los mercados a colocar nueva deuda y con esos fondos debía ir cancelando las obligaciones con los organismos financieros. Incluso a pesar de que el costo financiero de la nueva deuda sea superior al de los préstamos de los organismos financieros. Y en el último documento sobre Argentina, el directorio del FMI llega a proponer que, además de usar el superávit fiscal, los vencimientos con el Fondo se cancelen con reservas internacionales.
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