"A LO MEJOR POR LA CALENTURA NO VI EL ARMA", DIJO EL TAXISTA
“Yo seguí manteniendo lo mismo, que el arma no había existido, bah, que yo no la había visto”, sostuvo ayer a la tarde a LT8 el taxista Sergio Daniel Amaya, en sus primeras declaraciones a la prensa desde que estalló el escándalo caso Rossi. El remisero baigorriense dijo sentirse “incómodo” por la situación que lo involucra, aunque aseguró que no tiene miedo. También admitió haber realizado una mala maniobra que implicó que su auto fuera embestido por la camioneta del funcionario. Por otra parte, el abogado de Rossi, Daniel Erbetta, dijo a la misma emisora que a su juicio el careo no ofrece pruebas contra su cliente quien, “según el expediente, no debería” ser incriminado en delito alguno.
Por momentos balbuceante y dubitativo, Amaya afirmó no haber visto que Rossi lo amenazara con un arma de fuego, a pesar del testimonio del gendarme Iván Méndez, que declaró que el funcionario encañonó al taxista y le hizo poner las manos sobre el techo de su auto. “Puede ser que él (por Méndez) lo haya visto desde otro punto de vista. Yo estaba tratando de salir del auto, no vi eso”, dijo el taxista respecto del momento en que Rossi lo apuntó con su pistola.
A los conductores del programa “Sin Límites” les pareció extraño que no hubiera registrado precisamente ese detalle del incidente. “Yo salía del auto -insistió Amaya- la puerta se había trabado por el choque, no sé, no lo vi, ni idea. Le dije al juez que yo no desmiento lo que él (por el gendarme) vio, yo no lo desmiento pero no la vi (al arma)”. En este sentido, respecto del careo con Méndez, sostuvo: “No me voy a poner a discutir sobre algo que no vi. En ese momento a lo mejor no la vi (a la pistola), a lo mejor, por la calentura, no la vi”.
Al preguntársele si Rossi lo había insultado, Amaya respondió: “Qué sé yo, en un momento de calentura… cuando tenés un incidente con alguien siempre un insulto te sale. Pero no escuché bien lo que me dijo. Yo también dije algo…”. Luego el taxista aseguró haber realizado una mala maniobra cuya consecuencia fue que Rossi lo chocara.
Por su parte, Erbetta consideró que los careos de ayer “no aportan demasiado salvo -a su juicio- confirmar de manera contundente las contradicciones del gendarme respecto de la nota que dio el 25 de marzo a La Capital”. El defensor de Rossi aseguró: “Hay declaraciones que aparecen en el periódico que fueron omitidas por Méndez cuando declaró bajo juramento ante el tribunal. Y cuando se lo hice notar, me dijo que primero no se acordaba de cómo había sido y ahora sí”.
Y aunque aseguró “respetar la libertad de prensa”, el letrado cuestionó genéricamente el seguimiento que los medios hacen de este tipo de procesos y expuso sus temores ante las supuestas “condenas sociales” que los medios realizarían antes que la Justicia se expida. “Cuando un proceso se hace en los medios se contamina. Y después es difícil saber exactamente qué es lo que ocurrió. Uno no sabe si un testigo dice lo que vio o (si dice) lo que empezó a leer en el diario todos los días”.
Para reforzar su posición, refirió a una experiencia “realizada hace años” en la Facultad de Abogacía en la cual aparentemente se simuló un juicio y “de doce testigos se obtuvieron diez versiones diferentes”. Y continuó con su particular análisis de la incidencia de los medios de comunicación en la Justicia: “Cuando un tema es tratado por la prensa de esta manera, lamentablemente se genera una contaminación que pone en duda todo el proceso”.
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