A LOS 116 AÑOS MURIÓ LA MUJER MAS ANCIANA DEL MUNDO
Tenía la piel tan arrugada como una cáscara de nuez y no le preocupaba ocultar su verdadera edad. Todo lo contrario, estaba orgullosa de sus 116 años.
La anciana, quien celebró su último cumpleaños el pasado 16 de septiembre, pasó sus últimos 46 días internada en un hospital. Había nacido en 1887, en la isla de Tokunoshima y ya desde 1999 era considerada la mujer más vieja de su país .
Hongo no se cansaba de proclamar que tenía dos secretos para su longevidad: el primero, dormir 48 horas seguidas y luego pasar dos días enteros sin siquiera pegar un ojo.
El segundo, decía, era un “regalo de los Dioses”: el haber nacido en Tokunoshima. De allí, también es originario otro recordman de longevidad, Shigechio Izumi, quien murió en 1986 a la edad de 120 años.
Con la muerte de Hongo, la mujer más anciana del mundo pasó a ser otra japonesa, aunque un poco más joven: Mitoyo Kawate, quien cumplió 114 años en agosto.
Este contenido no está abierto a comentarios

