A LOS BENEFICIARIOS DE PLANES SOCIALES LES DESCUENTAN PERO NO LES EXPLICAN
Los santafesinos que son beneficiarios de planes sociales fueron a cobrar el último pago y se encontraron con una fea sorpresa: el habitual monto de $150, este mes se había reducido. En algunos casos el “descuento” es de $10 pesos; en otros, llega a los 15 y hasta a los $20.
De inmediato, los damnificados por este descuento hicieron las consultas del caso. En el Banco Nación nadie les pudo dar una respuesta; en la Oficina de Empleo de la Municipalidad, la burocracia les cerró las puertas. Los beneficiarios de planes sociales acudieron entonces a la prensa y plantearon sus testimonios y sus reclamos.
Uno de los casos fue relatado al programa “Registro de radio” (LT10), por Fabiana Vallejos, una beneficiaria del Plan Jefes y Jefas de Hogar que hace la contraprestación en el hospital Mira y López de esta ciudad. Ella recorrió despachos varios de la Oficina de Empleo y no obtuvo ninguna respuesta sobre los motivos del descuento que sufrió.
Ella cobró, este mes, $140 de los 150 que le corresponden y dijo que, durante su recorrida en pos de las averiguaciones del descuento, se encontró con “muchas versiones”. Contó que algunos trabajadores de la oficina municipal le dijeron que los $10 le serían reintegrados a fin de año, en una cuota única de $160; en cambio, otros empleados afirmaron que el descuento tenía como fin colaborar con los gatos del tratamiento de Milagros Girard, la niña que sufrió un grave accidente en abril pasado.
Los planes sociales de $150 son instrumentados por el Gobierno Nacional –que pone la plata– a través de la Municipalidad –que los distribuye–; esa tarea está en manos de los funcionarios de la flamante Oficina de Empleo, dependencia creada en la actual gestión del Intendente Ezequiel Martín Balbarrey.
Al frente de la Oficina de Empleo se encuentra Mimí Bassi, quien no respondió los llamados periodísticos; de hecho, hasta el momento ningún funcionario dio explicaciones sobre los descuentos. Por lo tanto, aún no se sabe con exactitud a dónde fueron a dar los montos descontados, puesto que ni una ni otra versión –la cuota única de $160 para fin de año y el aporte solidario para las operaciones de Milagros– fue confirmada por la Municipalidad, aún cuando los depósitos son realizados por el Gobierno nacional en las cuentas bancarias de los beneficiarios, que los cobran en los cajeros.
Las preguntas en las que coinciden los perjudicados no son pocas: si la Municipalidad ni siquiera recibe, para luego redistribuir, el dinero de los planes, lo que refuerza la teoría de que el descuento fue realizado por la Nación, ¿por qué nadie explicó aún los motivos? Si se trata de un acto de beneficencia a favor de una santafesina que está atravesando por un momento delicado, ¿por qué no los consultaron antes a los beneficiaros (que, por otro lado, no se encuentran en una posición que les permita hacer donaciones)? ¿Por qué en el recibo del cajero no figura el monto descontado?
Otro testimonio, en este caso anónimo a pedido de la propia beneficiaria, fue difundido esta tarde por “Cada loco con su tema” (LT10). “Nadie nos dijo nada; sentimos los comentarios de que es para ayudarla a Milagros, pero no nos dijeron directamente si queríamos darles (una ayuda). Por ejemplo, en mi caso, yo tenía que pagar algo con los $150 y me encuentro con esto. Ahora le debo $10 a otra persona”, relató la damnificada.
El descuento pone al descubierto la fragilidad del tejido social en la ciudad: una versión que habla de solidaridad dispara los resquemores de un sector que no es menor –los beneficiarios del asistencialismo del Estado– y los empuja a pedir explicaciones públicas: “Sería bueno, si realmente los padres de Milagros van a recibir ese dinero, que es muchísimo, que hablaran por televisión o por radio. Porque hasta ahora no sabemos nada y tenemos miedo de que el mes que viene nos saquen de nuevo”, dijo esta última beneficiaria entrevistada por LT10.
Se estima que, en la actualidad, en la ciudad de Santa Fe hay entre 22 mil y 25 mil beneficiarios de planes sociales. Si el descuento denunciado por estas dos mujeres –que coincidieron en asegurar que no fueron las únicas damnificadas– se aplicó como regla general, hay $250.000 que se perdieron en alguna de las muchas telarañas de la administración pública que van desde el Tesoro Nacional hasta el bolsillo de la gente.
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