"A NINA ARAGONÉS LA TENEMOS QUE SACAR ENTRE TODOS"
La madre de Patricia Villalba, una de las víctimas del doble crimen de La Dársena, reveló hoy que le pidió al presidente Néstor Kirchner no intervenir la provincia de Santiago del Estero porque considera que a la gobernadora Mercedes ´Nina´ Aragonés de Juárez deben “sacarla entre todos” los santiagueños.
De todas maneras, la mujer, propuesta en la Legislatura para distinguirla como “La mujer del año” por varias instituciones intermedias de la provincia, indicó que el gobierno nacional “tiene que intervenir al Poder Judicial, económico y sacar a los malos policías”.
Consultada sobre el doble crimen de La Dársena, “doña Olga” como cariñosamente la identifica la gente, señaló que “la causa sigue paralizada” y criticó la decisión de la jueza María del Carmen Bravo de separar las investigaciones de los asesinatos de Leyla Nazar y Patricia Villalba.
“Voy a pelear y llegar a la verdad, estoy dispuesta a enfrentar al más fuerte de la tierra para que caigan presos los asesinos materiales e ideológicos de las chicas”, precisó.
La mujer, que se moviliza en sillas de ruedas por una discapacidad física, señaló que Patricia “murió sin saber por qué y la torturaron hasta matarla”.
Infiltrado
El delegado de la Liga Argentina de los Derechos del Hombre Javier Baudino reveló hoy que en 1998 había sido detectado un policía “infiltrado” que realizaba tareas de espionaje para la División Informaciones (D2) de la Policía de Santiago del Estero.
“A través de otro policía arrepentido, logramos detectar a un efectivo de las fuerzas de seguridad que trabajaba para la D 2 y, en una reunión de la Liga, logramos desenmascararlo y desalojarlo del lugar”, recordó Baudino.
Tras el incidente ocurrido hace seis años, el dirigente de la Pastoral Social, que depende del Obispado de Santiago del Estero, dijo que “se trata del mismo policía que a los pocos meses fue designado como agente sanitario en Sumampa”.
“El comisario (Antonio) Musa Azar era el encargado de enviar todos los informes a las autoridades de gobierno, incluso hasta la afiliación política de los docentes que trabajaban en el Liceo Policial”, añadió.
Baudino denunció que “los seguimientos era una cuestión cotidiana” y que la División Informaciones “asignaba personal por ámbitos: gremial, político, docente, partidos políticos e incluso se investigaban entre ellos”.
“Muchos policías afectados a tareas de espionaje, se hacían los arrepentidos para indicarte que te investigaban , pero lo hacían a propósito para llevar el mensaje de que estabas sometido a un permanente control”, concluyó.
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