A PARTIR DE HOY, EL IMPUESTO AL CHEQUE SERÁ DEL 1%
Tal como lo había adelantado hace menos de un mes, el Gobierno dispuso rebajar desde este lunes la alícuota del impuesto al cheque para quienes tributan el Impuesto a las Ganancias y a la Ganancia Mínima Presunta.
Esa reducción en la alícuota del impuesto que instauró el ex ministro Domingo Cavallo va a ser del 0,2% y se va a descontar en el momento de la acreditación del cheque. Con esto, el gravamen, que tenía una alícuota del 1,2% pasa a tener ahora una tasa del 1%. El impuesto se aplicará de la siguiente manera: 0,4% en el momento de la acreditación del cheque y 0,6% en el momento del débito.
Solamente tendrán este beneficio quienes puedan debitar ese porcentaje de los impuestos a las Ganancias o a las Rentas Mínimas Presuntas. Es decir, que los monotributistas, los empleados en relación de dependencia y aquellos que no tributen Ganancias no van a tener el descuento.
Por otro lado, la medida equiparó —además— a las cajas de previsión con las administradoras de Fondo de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) y de Riesgo de Trabajo (ART) y las compañías de Seguro de Vida y de Seguro de Retiro, tradicionalmente exentas del pago del impuesto al cheque.
La medida fue presentada el viernes —junto a una flexibilización de deudas con la AFIP (ver página 8)— por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, después de la reunión que mantuvo con el presidente, Néstor Kircher.
Las dos medidas se instrumentarán por decreto y comenzarán a regir a partir del lunes. Según Lavagna las medidas “tienen una enorme importancia para las pymes y van en el sentido de ir blanqueando la economía”, dijo.
Anualmente, la AFIP recauda por el impuesto al cheque unos 8.000 millones de pesos. Economía estima que el costo fiscal por la disminución del impuesto va a ser de unos 1.000 millones de pesos anuales. El FMI le ha pedido a la Argentina la eliminación total de este impuesto, por considerarlo “distorsivo”.
Fuentes de esa administración estimaron que esta reducción, a fin de año, “no debería notarse”, teniendo en cuenta que la medida tiende a incorporar muchas de las transacciones que hoy se realizan fuera del sistema bancario, para eludir el impuesto.
En este sentido, desde el Consejo Profesional de Ciencias Economicas de la Capital Federal señalaron que la entidad venía pidiendo esta rebaja desde hace tiempo. “Porque con una tasa nominal tan baja, el costo de pasar plata por el banco es altísimo”, detalló uno de sus profesionales.
Por otra parte, hoy las empresas pagan altos impuestos a las Ganancias (más del 35% del valor nominal) al no aceptarse la indexacion por inflación. “Con lo cual, si pueden computar como pago una parte, ya es un alivio”, señaló la misma fuente.
El viernes, también el ministro Lavagna se refirió al alto grado de evasión, al opinar que “la economía argentina tenía muchas actividades no blanqueadas desde el punto de vista impositivo que, con la crisis, subieron porcentualmente, porque la gente tuvo que elegir entre cerrar su negocio o incumplir, pero hoy hay proceso de expansión en el cumplimiento tributario, que se nota en la recaudación”, dijo.
Lavagna dijo que “en tres meses, el Gobierno va a hacer una evaluación del impuesto: la Secretaría de Hacienda va a analizar el impacto fiscal, y el Banco Central, el monetario y bancario”. La medida oficial cosechó, en general, opiniones favorables.
La Asociación Empresaria Argentina (AEA) respaldó la reducción del polémico impuesto, al que calificó de “distorsivo y desalentador” para las inversiones. Sin embargo, también reclamó que la medida debe ser “profundizada”, opinaron sus directivos.
También la Cámara Argentina de Comercio manifestó su apoyo a ambas medidas por considerarlas un paso muy importante para la regularización de las pymes. En tanto, para la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) si bien significan cierto alivio para las pymes, aún resultan “insuficientes”.
Este contenido no está abierto a comentarios

