A PARTIR DE JULIO AUMENTARÁN LAS JUBILACIONES MÁS BAJAS
El Gobierno tiene decidido destinar 100 millones de pesos mensuales para aumentar las jubilaciones a partir de julio. Aunque aún no está dicha la última palabra sobre los alcances de este ajuste, el ministro Roberto Lavagna aseguró ayer que beneficiará sólo a quienes ganan la mínima de $ 240.
La ANSeS (Administración Nacional de Seguridad Social) paga mensualmente $ 1.300 millones en jubilaciones y pensiones. Un adicional de $ 100 millones sería equivalente a 8% de esa masa de haberes. Si bien Lavagna no precisó de cuánto sería el aumento, trascendió que Economía estudia subir el haber mínimo a 280 o 300 pesos mensuales.
Sin embargo, otras áreas del Gobierno —como Seguridad Social— tienen una propuesta diferente para acercarle al presidente Néstor Kirchner: quieren que el aumento se aplique a todos los jubilados, con un porcentaje mayor para los que menos ganan.
La propuesta de Economía beneficiaría con un aumento del 16 o 25% (según hasta dónde suba el mínimo) a los 1,7 millones de jubilados y pensionados que hoy cobran el haber más bajo.
Y a otros 300.000 o 400.000 que ganan entre 241 y 280 o 300 pesos y que recibirían un aumento de entre 1 y 39 o 59 pesos. Además, también subirían en la misma proporción las 300.000 pensiones no contributivas que se están pagando.
La segunda postura plantea aumentar a todo el padrón de jubilados con un porcentaje más alto para los que menos ganan. Por ejemplo, los que están en la escala más baja recibirían el 15%, los que cobran entre 240 y 500 pesos el 10% y así porcentajes más bajos para los siguientes tramos de haberes.
La mejora jubilatoria se financiaría con la eliminación progresiva del tope salarial de 4.800 pesos que actualmente rige para las contribuciones a la Seguridad Social. Esa medida, anunciada la semana pasada por el Ministro Roberto Lavagna, aumentaría en 667 millones de pesos la recaudación previsional de este año. Incluido el medio aguinaldo de diciembre, el incremento jubilatorio sumaría 630 millones entre julio y fin de año.
De todas maneras, el Gobierno cuenta con un superávit fiscal superior al estimado en la ley de Presupuesto y en las metas acordadas con el Fondo Monetario. Este excedente fiscal se explica por la mejora recaudatoria, pero también porque los sueldos de los estatales y de los jubilados no tuvo ajustes, salvo en el haber mínimo.
Desde la devaluación y la vuelta de la inflación, las jubilaciones y pensiones siguieron congeladas con excepción del haber mínimo que aumentó en varias etapas de 150 a 240 pesos. Con ese criterio cada vez más gente —más de la mitad del padrón— pasó a ganar el haber mínimo, achicándose las diferencias con las restantes escalas del padrón.
Economía quiere continuar aumentando el haber mínimo y seguir beneficiando a la gente de menores ingresos, quienes destinarían toda la mejora al aumento del consumo.
Los que se inclinan por la segunda alternativa argumentan que, con una inflación desde enero de 2001 de casi el 50%, habría que dar un aumento a los que no recibieron ninguna mejora en estos 2 años y medio y que tuvieron así una caída en el poder de compra de sus haberes de más del 30%. Aun así si se les diera un aumento del 10%, el poder adquisitivo seguiría siendo un 25% inferior al del 2001. También sostienen que los que ganan $ 300, 500 o 700 también volcarían la suba en sus haberes a incrementar el consumo.
El sistema de jubilaciones nacionales, que administra la ANSeS, paga casi 3,2 millones de jubilaciones y pensiones. De ese total, hoy 1,7 millones cobran el haber mínimo de 240 pesos. Con haberes por debajo de los 500 pesos hay 2,6 millones de jubilados y pensionados, un poco más del 80% del total (ver infografía).
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