A PERAZZO LE ASUSTA EL CLÁSICO ROSARINO
“Yo comprendo perfectamente la situación de los vecinos (del estadio de Newell’s) damnificados, porque vivo en las inmediaciones de la cancha de Rosario Central y soy la primera que comienza a cerrar todas las puertas cuando hay un partido”. La frase, en sí, sería muy esperable en boca de –prácticamente cualquier vecina o vecino de Arroyito. Pero el significado cambia cuando la pronuncia la mismísima jefa de policía de la provincia de Santa Fe, Leyla Perazzo. Y así lo hizo la funcionaria durante una entrevista radial otorgada ayer a LT8, al ser consultada sobre los incidentes padecidos por vecinos del parque Independencia –quienes sufrieron daños en sus viviendas o comercios– el domingo pasado luego del clásico entre Newell’s y Central, con lo que quedó bajo la lupa la responsabilidad y el desempeño de todos los agentes que participaron del operativo de seguridad en la zona.
SIN GARANTÍAS
En otro tramo de la entrevista, Perazzo deslizó otra frase poco tranquilizadora: “No hay manera de asegurar que esto no volverá a ocurrir”, dijo, y agregó: “Tenemos que generar nosotros los recursos para tratar de impedirlo. Ahora, hay personas detenidas y veremos en qué derivan las investigaciones judiciales, pero creo que de todos los desastres hay que sacar alguna conclusión y alguna lección”, sostuvo la máxima autoridad policial de la provincia.
“Antes del partido se reunieron las autoridades que tienen que ver con los espectáculos deportivos, tratamos de generar toda la prevención, pusimos más de mil efectivos en la calle, pero se nos sumaron preocupaciones de toda clase, quizás por reflejo de la situación de violencia general que transmitían todos los medios y demás”.
SUMARIOS
El lunes, el ministro de Gobierno de la provincia, Roberto Rosúa, aseguró que dio la orden para que “se realice un sumario interno a todos los policías por los incidentes”. En sintonía, la jefa de la policía santafesina explicó que “se va a trabajar sobre los sumarios para establecer realmente qué es lo que pasó”. “Queremos conocer el factor desencadenante de la violencia. Tenemos que saber cómo generar la prevención necesaria para que esto no vuelva a pasar. Vamos a abrir un sumario para ver qué dicen los policías que intervinieron en el procedimiento, hacer un inventario de los daños y ver si realmente la situación hubiera podido tener otro desenlace, y si hubiéramos podido controlarla o no. Todo para que una cosa así no vuelva a suceder”, remarcó ayer la funcionaria.
Los incidentes del domingo sumaron otro hecho a una larga historia de agresiones y violencia en torno a los estadios de fútbol de la ciudad. Desde el gobierno, el subsecretario de Seguridad, Gustavo Peters, ya había expresado que se estaba “evaluando si se puede seguir jugando el clásico (en Rosario) en las actuales condiciones”.
Mientras tanto, los vecinos que viven en la zona donde ocurrieron los destrozos anunciaron anteayer que presentarán un recurso de amparo ante la Justicia para que “se suspenda momentáneamente el clásico, por lo menos con asistencia del público”. La idea es que al menos el clásico se juegue a puertas cerradas hasta que se pueda garantizar la seguridad de los vecinos.
PELUQUERO ENCADENADO EN JEFATURA
El peluquero Marcelo Muzzio, damnificado en dos oportunidades por la violencia desatada en las inmediaciones de la cancha de Newell’s –primero tras el partido entre Central y Tiro Federal, y después tras el clásico de este domingo–, se encadenó en la sede local de Gobernación ayer a la mañana en reclamo de justicia, y depuso su actitud tras ser atendido por un delegado del Ministerio de Gobierno de la provincia, quien le prometió “transmitir sus inquietudes” y le solicitó un informe certificado de los daños materiales sufridos luego de los dos encuentros deportivos. “Un funcionario llamado Agustín Ortiz me recibió y dijo que iban a evaluar la posibilidad de reintegrarme el dinero por los daños producidos. Igualmente, quiero remarcar que no es seguro que me reconozcan lo que me corresponde”, dijo el comerciante de Pueyrredón 1447, quien tras el partido entre Central y Newell’s se encontró con su vidriera totalmente destruida por la acción de los hinchas.
Este contenido no está abierto a comentarios

