A PESAR DE TODO, SE MANTIENE VIVA LA ILUSIÓN ARGENTINA
Viven, podrá decirse con razón. Porque hacía falta algo así para recuperar las creencias propias, esas que parecían muertes tras el viernes negro de ayer. Es que Argentina le ganó el dobles a España y ahora, de cara a la definición de mañana, queda latente un interrogante: ¿Se podrá? ¿Es imbatible Ferrero, fundamentalmente? Lo cierto es que el ánimo cambió radicalmente después de estos cuatro sets (6-3, 1-6, 6-4, 6-2) en los que Agustín Calleri y Lucas Arnold superaron a la dura pareja local compuesta por Alex Corretja y Albert Costa.
Convicción del principio al final.
Fue el arranque que la pareja argentina imaginó. Con mucho protagonismo, muy metidos adentro de la cancha, tanto Lucas Arnold como Agustín Calleri tomaron el control del juego, pese a que los primeros puntos fueron muy luchados.
Eso sí, a los dos les costó ganar con facilidad su servicio. Corretja-Costa, apoyados por la gente, trataron de sacar adelante un encuentro que nunca se les presentó favorable.
De los cuatro, sin dudas, en ese primer set fue Arnold el que se llevó todos los aplausos. Porque fue amo y señor del equipo argentino. Porque se cruzó bien, metió palos profundos y también, cuando le tocó definir una pelota brava, ahí no falló. Para colmo, Calleri fue un compañero de lujo. Metió esos palos tan suyos que, por momentos, parecían fusilamientos para los españoles.
Lo cierto es que Arnold-Calleri pudieron quebrar para ponerse 4-3 y ahí la historia se abrió enseguida. Porque, con mucha confianza encima, se definió el primer parcial por 6-3.
Los hinchas locales, claro, esperaban la reacción de Corretja y Costa. Que no tardó en llegar. Quebraron en el primer game y de ahí hasta el final del set (6-1) fue un monólogo de palos y más palos, mientras que los argentinos entraron en un bajón muy profundo.
Había que barajar y dar de vuelta para los argentinos. Porque ya no estaban con la confianza del comienzo y, como si eso fuera poco, los españoles metían todo lo que tiraban. Costa abandonó su pasividad y empezó a meter miedo, al igual que Corretja. Pero resultó clave, en ese tercer set, la levantada de Calleri. Impresionante lo que jugó en ese parcial. Más allá de que le aplicó a sus golpes la reconocida potencia que tiene, le agregó un poder de lucha incansable. Y hasta se movió bárbaro en la red, donde logró voleas importantísimas. Hubo, sí, un momento clave. Argentina estaba 4 a 2 arriba y el árbitro le cantó bueno un saque español. Era para ponerse 5 a 2. Calleri y Arnold se fueron al humo, con la intención de pedirle que bajara de su silla a ver el pique. Luza pedía lo mismo, mientras trataba de mandar a sus jugadores a la cancha. No hubo caso, el juez lo dio bueno y España ganó el game. Esto, fortaleció a la pareja argentina que salió a liquidar el set y lo hizo sin problemas.
Quedaba lo peor: cerrar el partido. Pero tanto Calleri -fundamentalmente- como Arnold, compusieron una gran pareja, que no le dio chances a los españoles. Y así se definió un punto que, al menos, deja abierta la serie. Y eso no es poco.
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