A PROPOSITO DE LA TRANSVERSALIDAD: PROPOSITOS OCULTOS, TRAICIONES Y OTRAS BAJEZAS
Pero generalmente defiende un interés, no un ideal, porque el que defiende un ideal no puede tener controversias con otro que defiende el mismo ideal.
Es que en la política al haber más de dos ideales juegan los intereses. Por eso en el peronismo existe un apotegma que dice: “para un peronista no puede ni debe haber nada mejor que otro peronista”. Entonces cómo puede ser posible que un señor que está en la misma lucha esté luchando contra otro peronista, cuando tiene un enemigo con el que tiene naturalmente que luchar.
El movimiento tiene enemigos de afuera y enemigos de adentro; quien no lucha contra el enemigo ni por la causa del pueblo, es un traidor; quien lucha contra el enemigo y por la causa del pueblo, es un compañero; y quien lucha contra un compañero es un enemigo o un traidor.
Juan Domingo Perón – ( Junio-Agosto de 1971, Madrid).
En un momento en que el pensamiento del más grande político de la historia argentina está siendo olvidado, donde algunos de nuestro dirigentes no mencionan su doctrina y su profundo mensaje, creemos que es necesario expresar un ayuda memoria, un recordatorio histórico de quien fue nuestro mentor y guía.
Muchos creen interpretar a Perón, otros creen comprenderlo, otros lo citan fuera de contexto, algunos lo mencionan sin haberlo leído nunca y otros lo evitan, pues actúan contrariamente a su doctrina.
Es cierto que todos tenemos culpas por no actualizar y difundir las banderas históricas de nuestro movimiento nacional y popular.
No avanzan estos falsos profetas sin nuestros manifiestos errores estratégicos, más aún así nunca, nunca, podrán vaciarnos de contenido ideológico.
Que pretendidos defensores de los intereses del pueblo avancen subidos a la “transversalidad”, no significa que puedan ocultar sus intereses mezquinos y oscuros.
El movimiento peronista siempre tuvo el remedio necesario para defenderse de estos gérmenes que intentan entrar en nuestro organismo para infectarnos de odios, de rencores, de enfrentamientos.
No deben confundir mansedumbre con estupidez, tolerancia con vacío ideológico, creen que gritando frases hirientes y descalificando a nuestros máximos dirigentes, (como es el caso de Carlos Alberto Reutemann), van a contaminarnos.
Se equivocan aquellos que creen haber descubierto heridas por donde ingresar mensajes de división. Somos peronistas, orgullosos militantes populares. Hemos soportado, la violencia, la penetración ideológica de izquierda y de derecha, hemos sufrido la persecución, la tortura, la desaparición física de miles de militantes y a pesar de ello estamos vivos y llenos de nueva energía.
No existe en el país una fuerza política con nuestras características, una fuerza que le ha dado la bienvenida a todas aquellas generaciones que pretendan una sociedad más justa, más libre e igualitaria.
Nuestros adversarios deben ser prudentes y precavidos, a los adversarios de afuera les pedimos tolerancia y paciencia, ya han de comprendernos y apoyarnos. A los enemigos de adentro les sugerimos reflexión y paso al costado, son pocos y ya los hemos descubierto.
Santa Fe, 5 de mayo de 2004.
Pero generalmente defiende un interés, no un ideal, porque el que defiende un ideal no puede tener controversias con otro que defiende el mismo ideal.
Es que en la política al haber más de dos ideales juegan los intereses. Por eso en el peronismo existe un apotegma que dice: “para un peronista no puede ni debe haber nada mejor que otro peronista”. Entonces cómo puede ser posible que un señor que está en la misma lucha esté luchando contra otro peronista, cuando tiene un enemigo con el que tiene naturalmente que luchar.
El movimiento tiene enemigos de afuera y enemigos de adentro; quien no lucha contra el enemigo ni por la causa del pueblo, es un traidor; quien lucha contra el enemigo y por la causa del pueblo, es un compañero; y quien lucha contra un compañero es un enemigo o un traidor.
Juan Domingo Perón – ( Junio-Agosto de 1971, Madrid).
En un momento en que el pensamiento del más grande político de la historia argentina está siendo olvidado, donde algunos de nuestro dirigentes no mencionan su doctrina y su profundo mensaje, creemos que es necesario expresar un ayuda memoria, un recordatorio histórico de quien fue nuestro mentor y guía.
Muchos creen interpretar a Perón, otros creen comprenderlo, otros lo citan fuera de contexto, algunos lo mencionan sin haberlo leído nunca y otros lo evitan, pues actúan contrariamente a su doctrina.
Es cierto que todos tenemos culpas por no actualizar y difundir las banderas históricas de nuestro movimiento nacional y popular.
No avanzan estos falsos profetas sin nuestros manifiestos errores estratégicos, más aún así nunca, nunca, podrán vaciarnos de contenido ideológico.
Que pretendidos defensores de los intereses del pueblo avancen subidos a la “transversalidad”, no significa que puedan ocultar sus intereses mezquinos y oscuros.
El movimiento peronista siempre tuvo el remedio necesario para defenderse de estos gérmenes que intentan entrar en nuestro organismo para infectarnos de odios, de rencores, de enfrentamientos.
No deben confundir mansedumbre con estupidez, tolerancia con vacío ideológico, creen que gritando frases hirientes y descalificando a nuestros máximos dirigentes, (como es el caso de Carlos Alberto Reutemann), van a contaminarnos.
Se equivocan aquellos que creen haber descubierto heridas por donde ingresar mensajes de división. Somos peronistas, orgullosos militantes populares. Hemos soportado, la violencia, la penetración ideológica de izquierda y de derecha, hemos sufrido la persecución, la tortura, la desaparición física de miles de militantes y a pesar de ello estamos vivos y llenos de nueva energía.
No existe en el país una fuerza política con nuestras características, una fuerza que le ha dado la bienvenida a todas aquellas generaciones que pretendan una sociedad más justa, más libre e igualitaria.
Nuestros adversarios deben ser prudentes y precavidos, a los adversarios de afuera les pedimos tolerancia y paciencia, ya han de comprendernos y apoyarnos. A los enemigos de adentro les sugerimos reflexión y paso al costado, son pocos y ya los hemos descubierto.
Santa Fe, 5 de mayo de 2004.
Este contenido no está abierto a comentarios

