A RIVER SE LE HIZO DEMASIADO FÁCIL
River sabía que en sus manos tenía ni más ni menos que el liderazgo del torneo. Era cuestión, apenas, de ir a buscar el partido. Y tuvo diez minutos iniciales de mucha decisión. Agarró la pelota en el medio, la manejó hacia adelante y aprovechó, fundamentalmente, las ventajas defensivas de un rival que dudó más de la cuenta.
Nadie se sorprendió, entonces, a los 9 minutos del primer tiempo cuando Fernández recibió solo en el costado izquierdo del área, acomodó su cuerpo, midió y sacó un derechazo bajo que se coló junto a un rincón. Gol, victoria parcial y punta del campeonato, de yapa.
A partir de ahí, el equipo de Astrada se preocupó más por defender que por atacar. Cuidó la diferencia y se expuso a la presión de los locales. Que no fue demasiado intensa, aunque sí sostenida. Quintana, aquel movedizo delantero que se inició en Newell’s, se las ingenió para crear peligro por el lateral derecho, pero ninguno de sus compañeros lo acompañaban para tratar de generar el dsequilibrio.
Inccluso River, sin tener tanto tiempo el balón, siguió siendo más peligroso. Y casi lo grita a los 35 minutos, después de una gran jugada colectiva. Maxi López se la punteó a Pereyra, quien le dio a la carrera y la pelota rebotó en el palo. Le quedó de vuelta a López y su remate fue depejado en el camino al gol por un defensor.
Un párrafo aparte dos jugadas polémicas en la primera etapa. Una en cada área y en las dos fue protagonista el jugador local Peralta. Todavía estaban 0 a 0 y en su propia área Peralta golpeó la pelota con la mano. ¿Penal? Quedaron muchas dudas. Y ya con el 1 a 0 puesto, el propio Peralta entró al área rival y Tula lo bajo abajo. Ahí sí quedó la sensación de que hubo falta. El árbitro Gabriel Brazenas no cobró nada en ninguna de las dos jugadas.
River no tenía el partido asegurado ni mucho menos. Un gol de diferencia no era garantía suficiente. Hacía falta más y fue por ello. A los 16 minutos, el siempre desequilibrante Cuevas, se mandó por la izquierda, amagó con tirar el centro y llegó al fondo. Ahí sí, la cruzó bien hacia atrás, de zurda, por donde entró Tuzzio y definió en posición de nueve.
Lo que vino fue todo de River, hizo y deshizo a su antojo. Ludueña, solo y su alma, pudo marcar el tercero, pero adelantó la pelota cuando quedó cara a cara con el arquero. También se lo perdió Cuevas y un tiro libre de Patiño casi se mete abajo. ¿Instituto? No daba señales de vida y terminó atrapado de su impotencia.
El final fue previsible. Instituto resignado y River, con algunos lujos incluidos, mostró su mejor cara para quedar en la punta del torneo.
Síntesis
Instituto 0: Mauricio Caranta; Enrique Ortíz, Julio Moreyra, Marcelo De Souza, Hernán Pagés; Nicolás Castro, Juan Fernández D’Alessio, Javier Lux, Adrián Peralta; Diego Quintana, Martín Vilallonga. DT: Héctor Rivoira.
River 2: Franco Costanzo; Cristian Tula, Javier Gandolfi, Eduardo Tuzzio; Gabriel Pereyra, Jairo Patiño, Cristian Ledesma, Víctor Zapata; Gastón Fernández; Nelson Cuevas, Maximiliano Lopez. DT: Leonardo Astrada.
Goles: PT 9m Gastón Fernández (R); ST 16m Eduardo Tuzzio (R).
Cambios: ST Juan Fernández por Pereyra (R), 14m Gonzalo Bustamante por Lux (I), 17m Marcelo Salas por López (R), 24m Daniel Ludueña por Gastón Fernández (R), 26m Hernán Boyero por Quintana (I).
Amonestados: Pereyra (R), Vilallonga (I), Gastón Fernández (R); Ortíz (I), Pagés (I).
Arbitro: Gabriel Brazenas.
Cancha: Estadio Olímpico.
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