A UN MES DE LA OPERACIÓN DE FIDEL, LOS OPOSITORES SIGUEN SIN MOSTRARSE
Raúl Castro cumple mañana su primer mes de gobierno provisional en reemplazo de su hermano Fidel. Raúl ha sido un gobernante discreto que no ha tenido hasta ahora contacto directo con la población, confirmando su reputación de hombre reservado que, no obstante, mantiene firme control de la situación.
Los opositores, calificados por el gobierno provisional como “anexionistas a sueldo” de Estados Unidos también permanecen discretamente replegados, con esperanzas de una apertura y temor a la “represión”.
Cuando el 31 de julio oyeron la proclama en la que Fidel delegó el mando por una crisis de salud, los disidentes en Cuba actuaron totalmente al contrario de los anticastristas en Miami que saltaron a las calles jubilosos, con llamados a la desobediencia civil.
Según Raúl Castro, Fidel que ha cumplido 80 años el pasado 13 de agosto “sigue recuperándose satisfactoria y gradualmente” de la cirugía intestinal a la cual fue sometido.
El militar no ha utilizado en este mes la oficina presidencial cumpliendo con sus dichos del 14 de julio pasado cuando aseguró que “el único Comandante en Jefe de la Revolución Cubana” es Fidel y que el único “heredero” del líder es el Partido Comunista Cubano (PCC), con lo que proyectó la imagen de un gobierno colegiado.
“En realidad, no acostumbro a comparecer con frecuencia en público, salvo los momentos en que se requiera” y “además, siempre he sido discreto, esa es mi forma de ser, y de paso aclaro que pienso seguir así”, dijo Raúl Casteo, en una entrevista con el diario Granma, a manera de explicación por sus esporádicas presentaciones en público.
Su principal exposición pública como Jefe de Estado podría ocurrir en la Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, en dos semanas en La Habana. No se sabe si Fidel concurrirá. Para analistas a favor y en contra de la revolución es claro que Raúl es la persona clave para garantizar la continuidad del régimen.
Los disidentes piensan que Fidel Castro, quien los llama “mercenarios” al servicio de Washington, no será el mismo de antes y sostienen que Cuba vive una sucesión gradual de dirección que algunos ven con esperanza y otros con pesimismo.
Para Oswaldo Payá, Premio Sajarov 2002 del Parlamento Europeo, CUBA está en el “momento propicio para trabajar” por un cambio, por lo que el exilio no debe “incitar acciones que amenacen la tranquilidad en la isla”, sino “evitar represiones, intolerancias y enfrentamientos”.
No obstante, Raúl dio un mensaje conciliador al señalar que Cuba siempre ha estado dispuesta a normalizar las relaciones en un plano de igualdad. Pero la Casa Blanca se burló y lo calificó de ser un “Fidel light”.
Para Arturo López Levy, un ex diplomático cubano devenido académico en Denver (EEUU), Raúl no es ningún ingenuo, pues “fue el que discutió con Jruschov la instalación de los misiles y a quien Brezhnev le informó que la URSS no iría a una guerra por Cuba en 1962”.
“Se apresuró el Departamento de Estado al considerar a Raúl una versión “light” de su hermano. No es posible predecir aún si estamos en los comienzos de otro castrismo o asistimos a un paréntesis del conocido”, dijo el periodista cubano residente en Miami Alejandro Armengol.
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