A UNA MENOR SANTAFESINA PROSTITUÍAN EN CÓRDOBA
La Policía santafesina rescató y puso en manos de la Justicia a una adolescente de 16 años que, contra su voluntad, había sido llevada de nuestra ciudad para ejercer la prostitución en un bar de Villa María, provincia de Córdoba.
Este caso testigo de prostitución infantil en la región salió a superficie de modo casual el último sábado cuando un automóvil que guiaba un hombre, en compañía de una mujer y una jovencita, fue interceptado por la Patrulla del Camino en la jurisdicción de Clucellas, más precisamente en el cruce de las rutas 13 y 19.
Entonces, lo que iba a ser un control de rutina, deparó la sorpresa. Don Luis, quien se hallaba al volante de un VW Pointer, tampoco su compañera, Zulema G., pudieron explicar razonablemente que hacía con ellos esa chica que se mostraba intranquila y nada deseosa de seguir camino.
Al advertir que entre la menor y los integrantes de la pareja, de 54 y 44 años de edad, no existía relación familiar alguna, los agentes de la Unidad Regional V preguntaron por separado a unos y otros cuál era el lugar de procedencia y cuál el punto de destino, también los interrogaron acerca del motivo por el que viajaban juntos.
En ese aparte, la mujer mayor dijo que viajaban desde Córdoba con dirección a nuestra ciudad, con intención de devolver a la menor en su casa del barrio Barranquitas, ya que la misma no se hallaba a gusto viviendo con ellos en Villa María.
La menor, por su parte diría que desconocía el motivo del viaje, pero aclaró que era su deseo regresar con su madre ya que en la mencionada localidad cordobesa era obligada a ofrecer servicios sexuales a los hombres que frecuentaban el bar, o el prostíbulo que regenteaba la mujer, siempre bajo la consigna de “juntar dinero para devolverlo a Don Luis”.
A la vez que ofrecía detalles acerca del estado de servidumbre al que había sido sometida, la menor mostró a los agentes una carta escrita por ella. En la misiva la infortunada adolescente contaba a su novio santafesino lo mismo que terminaba de referirles a un costado del camino.
De tal modo don Luis, su compañera Zulema y también la menor fueron llevados a la Jefatura de Rafaela donde se impuso de la situación al juez de Menores, al tiempo que se iniciaban actuaciones sumarias por corrupción y facilitamiento de la prostitución.
La Justicia, en lo que refiere a la adolescente -que se hallaría en estado de gravidez-, dispuso su inmediata restitución al hogar, para ser puesta al cuidado de su madre. Pero en lo que respecta a los dos mayores involucrados en esta historia, las fuentes consultadas sobre la hora de cierre de esta edición, dijeron que en la fecha ambos recuperaron la libertad, sin que fuera posible conocer el motivo.
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