Abrazo simbólico contra la inseguridad en la ciudad
La comunidad educativa del colegio María Antonia Verna, de barrio Jardín Mayoraz, en esta capital provincial, convocó a toda la ciudadanía a un abrazo simbólico que nació en la puerta del colegio -diagonal Aguirre y diagonal Martínez- y llegó hasta la Casa de Gobierno -3 de Febrero y San Martín-, en el sur de la ciudad, en reclamo por mayor seguridad.
Un grupo de padres coordinadores tomaron la posta de la iniciativa. Mediante mensajes de texto, boca a boca, comunicados y reuniones, llamaron a la socidad toda a participar.
"Nos tomaremos de la mano, sin distinción de credos ni ideas, sin banderas políticas", había anticipado la Hermana Virginia, superiora del colegio Verna.
No se trató de una marcha, sino de un simbólico abrazo que atravezó la ciudad. Miles de alumnos, docentes, padres, madres y vecinos, entre otros, se "prendieron" en la movida para manifestar su preocupación por el aumento de la violencia y los delitos en Santa Fe.
El "abrazo" significó que las calles transversales permanecieran cortadas por cinco minutos aproximadamente. Ello no ocasionó inconvenientes con los automóviles circulantes. Por el contrario, los conductores adhirieron a la idea y apoyaron con gestos y bocinazos.
Por proposición de la comunidad educativa, todos los participantes se sumaron en las veredas impares del siguiente recorrido: Capilla del Colegio Verna, Diagonal Aguirre, Av. Aristóbulo del Valle, 25 de Mayo y 3 de Febrero hasta Casa de Gobierno.
Binner los recibió en Casa de Gobierno
El gobernador Hermes Binner recibió en la tarde de ayer en Casa de Gobierno a un grupo de padres, docentes y directivos del colegio Antonia María Verna, del barrio Jardín Mayoraz de la ciudad de Santa Fe, quienes le plantearon su preocupación por los distintos hechos delictivos registrados en las inmediaciones de ese establecimiento educativo y le entregaron un documento que contiene un análisis respecto de la seguridad en esa zona.
En la oportunidad, el mandatario provincial estuvo acompañado por los ministros de Seguridad, Álvaro Gaviola; de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti; de Desarrollo Social, Pablo Farías; de Obras Públicas, Hugo Storero; de Salud, Miguel Ángel Capiello, y el secretario de Seguridad Pública, Horacio Ghirardi.
Del encuentro también participaron el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo; y el titular local de Cáritas, presbítero Axel Arguinchona.
En ese marco, Binner afirmó que para "el gobierno, el compromiso y la participación de la sociedad tienen un valor enorme", al tiempo que destacó puntualmente el hecho de que "acompañe y se involucre en temas como éste", en referencia a la problemática de la seguridad.
El gobernador también brindó un pormenorizado detalle de las inversiones y medidas que implementadas por la actual gestión hasta la fecha en materia de seguridad, en particular en las ciudades de Santa Fe y Rosario.
Al respecto, mencionó el plan de inversiones por más de 100 millones de pesos que el gobierno puso en marcha en 2010 para reequipar a la Policía y el programa de construcción de 12 nuevas comisarías y reparación de otras 60 en todo el territorio provincial. Asimismo, apuntó los cambios instrumentados en lo que hace a la capacitación de los agentes policiales, a partir de la creación de una carrera en Seguridad de 2 años de duración que reemplazó los anteriores cursos de 4 meses.
Consultado por los medios de comunicación tras el encuentro, Binner señaló que el gobierno “escuchó los reclamos con la expectativa de ser parte de los problemas, pero también de las soluciones", y en tal sentido, sostuvo la necesidad de “avanzar entre todos” para resolver las cuestiones vinculadas a la inseguridad. “Esta situación no se soluciona sólo con leyes sino también a través de una sociedad más inclusiva”, que garantice el acceso “a la salud, al trabajo y a la educación”.
Binner, señaló, además que “la inseguridad no es un fenómeno que haya surgido ahora sino que es la resultante de muchos años de olvido”, por lo que descartó que haya “fórmulas mágicas” para superar el problema.
“Nosotros hoy estamos viendo una fotografía de la realidad, pero tenemos que ver como se llegó a esta situación, en donde muchos niños nacieron en hogares totalmente abandonados, no crecieron con un sistema de salud digno, ni tuvieron la posibilidad de criarse en un ambiente familiar adecuado", dijo.
Por su parte, el arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, consideró que "la contención tiene que estar en manos de todos: la Iglesia, el Estado, pero principalmente debe partir de la familia”.
En tanto, la hermana superiora Virginia manifestó: “Me voy muy contenta, tenemos que dar valores y mucha confianza a la gente. El gobernador mismo nos ha pedido colaboración y estamos dispuestos a dársela”, señaló.
Al cierre del encuentro, se acordó la realización de una nueva reunión para los próximos días con el objetivo de implementar “una estrategia multiagencial para la ejecución de diferentes programas de inclusión socioculturales y educativos, diseñados por las distintas áreas del Estado como mecanismo de prevención de hechos delictivos cometidos en su gran mayoría por jóvenes en situación de extrema vulnerabilidad”, indicaron desde el Ministerio de Seguridad.
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