ABRAZOS Y SATISFACCIÓN DE LOS FAMILIARES, A METROS DE LA LEGISLATURA PORTEÑA
Entre abrazos y llantos, y detrás de las vallas policiales, los familiares de las víctimas de República Cromañón –que no habían entrado al recinto en protesta por que les limitaron los cupos de acceso- celebraron la decisión de los legisladores de iniciar el juicio político para el jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
Con un cartel mostrando la foto de su hija, una de las 194 víctimas de la masacre, una madre afirmó que “Me siendo más acompañada por los legisladores”. Otra madre, también entre lágrimas, afirmó que “vamos a seguir peleando para que esto no vuelva a suceder nunca más. Seguimos la votación con mucha preocupación y mucha ansiedad”.
“Tengo una sensación de justicia, de que por una vez se hizo justicia”, dijo José Iglesias, abogado y padre de una víctima.
Entre cantos contra Ibarra y el gerenciador de Cromañón, Omár Chabán, entre más lágrimas y abrazos, decenas de familiares comenzaron a llegar a los alrededores del edificio comunal a medida que pasaban los minutos después de la votación clave.
“Este es el camino para llegar a la justicia. Esto va a colaborar para que la otra Justicia, la de los Tribunales, trabaje sin ataduras, y es bueno que los políticos juzguen a sus pares”, aseguró la madre de otra víctima y agregó: “Ibarra va a tener que dar explicaciones, porque las que me dio a mí no me sirvieron”.
Desde ayer, los vallados en torno a la Legislatura se extendieron para que los manifestantes se mantuvieran por lo menos a cincuenta metros del lugar. Los familiares de las víctimas finalmente no aceptaron que les bajaran de treinta a diez el cupo máximo que podía estar presente durante el debate en la Legislatura. Y por eso decidieron no ingresar al recinto y seguir la sesión desde afuera del edificio.
Antes, un grupo había dejado las fotos de las víctimas de la tragedia en el lugar desde donde los familiares siguieron el jueves pasado el debate. Ese fue el método que los familiares eligieron para reclamar por la decisión -que compartieron todos los bloques de la Legislatura- de limitar su acceso.
La sesión del jueves pasado se suspendió a la madrugada en medio de un clima tenso e incidentes con los familiares. Un grupo insultó a legisladores kirchneristas, que se retiraron argumentando que no tenían garantías para asistir al debate.
El antiguo edificio ubicado a cien metros de la Plaza de Mayo está totalmente vallado, mientras que decenas de policías con chalecos fosforescentes custodian la sede parlamentaria. A un costado, sobre la avenida de Mayo, un grupo de familiares realizó una vigilia. Diagonal Sur a la altura de Perú y Bolívar está obstruida al tránsito por el vallado. Sucede lo mismo con Hipólito Yrigoyen, entre Bolívar y Chacabuco.
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