ABRIÓ EN BUENOS AIRES EL CÓNCLAVE DE LOS PAÍSES REBELDES DE CANCÚN
El canciller Rafael Bielsa estuvo a cargo de la apertura del encuentro, que se desarrolla en el Palacio San Martín, y que se extenderá durante toda la jornada. Del encuentro participan representantes de distintos países de América Latina, además de Sudáfrica, India, China y Egipto.
“El origen de esta reunión nació en conversaciones que tuvimos con cancilleres en las Naciones Unidas y en donde hubo un montón de reflexiones y propuestas, y por eso creímos convenientes tratar de reunirnos para condensarlas, para darles forma”, señaló Bielsa.
Por eso, Bielsa puntualizó que la idea del encuentro de Buenos Aires “es que sea una reunión heterodoxa, con agenda flexible, en donde se puedan agregar o quitar temas” que los participantes consideres de interés.
El diplomático quiso establecer una diferenciación entre esta reunión y la cumbre efectuada en Cancún, considerada como un fracaso, ya que no hubo acuerdo entre los participantes. “Se ha evaluado mucho la reunión de Cancún, pero es mejor trabajar en sus perspectivas” más que en sus resultados, puntualizó.
El encuentro se desarrolla en un marco de total hermetismo, a punto tal que los periodistas no pudieron acceder al recinto principal en donde se efectuó la apertura y tuvieron que conformarse con seguir sus alternativas desde una sala de prensa, montada para el caso.
El cónclave es clave para saber cuánta fortaleza conserva el grupo liderado por Brasil, India, China, Sudáfrica y la Argentina. En las últimas semanas, el G-22 sufrió algunas bajas, que se atribuyen a la fuerte presión desplegada desde la Casa Blanca. Por eso algunos lo rebautizaron irónicamente como “G-20+”.
Tras el fracaso de Cancún, las potencias pretenden reanudar rápidamente las negociaciones multilaterales, con miras a lograr nuevos avances en materia de libre comercio a partir de 2005. La nueva cita sería en diciembre en Ginebra, sede de la OMC. Y allí, el G-22 deberá volver a mostrar cohesión para forzar a los países desarrollados a hacer mayores concesiones en materia de agricultura. Ese es el único punto de acuerdo que existe por el momento entre los rebeldes: no van a aceptar nuevas imposiciones si antes no se reducen significativamente los millonarios subsidios agrícolas.
Según lo comentado por la oficina de prensa de la Cancillería, los ministros de Relaciones Exteriores del G-22 continuarán deliberando hasta las 17.30, cuando Bielsa, acompañado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, o el presidente Néstor Kirchner, clausure el encuentro.
Posteriormente al acto de cierre, los cancilleres de los países del G-22 ofrecerán una conferencia de prensa en el Palacio San Martín.
Los cancilleres que participan de la reunión -además de Bielsa- son Carlos Saavedra Bruno, de Bolivia; Celso Amorim, de Brasil; Soledad Alvear, de Chile; Luis Derbez Bautista, de México; Leila Rachid, de Paraguay; Didier Opertti, de Uruguay; y Roy Chaderton Matos, de Venezuela.
También asisten el ministro de Economía y Planificación de Cuba, Alfonso Casanova; el vicecanciller de Guatemala, Rony Chali Abiu; la subsecretaria de Asuntos Económicos y Negociaciones Económicas Internacionales de Perú, Elizabeth Astete Rodríguez; y el subsecretario de Economía Agrícola y Desarrollo de Negocios de Sudáfrica, Masiphula Mbongwa.
Además, integran las deliberaciones los embajadores de China, Ke Xiaogang; de Egipto, Hazem Taher; y de India, K. M. Chandrasekhar.
Entre las bajas de último momento se cuenta Costa Rica, que ayer desertó del G-22 porque, según su canciller, “no comparte el rumbo político que ha tomado el grupo”. Esa explicación revela la principal preocupación de los EE.UU., que teme que el bloque se convierta en el germen de un realineamiento en el Tercer Mundo. En Washington, pese a los años, está fresco el recuerdo del movimiento de “países no alineados”, muy activo en los 80.
Perú, que al igual que Colombia y El Salvador habían anunciado también su alejamiento del G-22, cambió de opinión tras una gestión que encaró personalmente el brasileño Lula da Silva, y hoy tendrá representantes. La diplomacia del Mercosur también logró alinear a Uruguay, que en Cancún había preferido mantenerse al margen de los díscolos
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