ABRIRÁN UNA FUNDACIÓN EN LA CASA DEL “CHE” GUEVARA.
Un empresario argentino que vive en Italia desde hace más de 20 años compró el departamento del segundo piso de Entre Ríos y Urquiza donde nació Ernesto Guevara de la Serna, más conocido como el Che. Y la adquisición no se hizo como una inversión inmobiliaria, sino con la idea de preservar el lugar e instalar allí una fundación en homenaje al líder de la guerrilla cubana que esta tarde recibirá el título de ciudadano ilustre post mórtem en el Concejo Municipal (ver aparte). En rigor, la venta se concretó a finales del año pasado. Pero la noticia no trascendió ya que se la esperaba presentar cuando se pusieran en marcha las primeras actividades de la fundación que, con financiación internacional, brindaría ayuda a carenciados.
“Pero el proyecto quedó en stand by porque los fondos no llegaron tan rápidamente como se pensaba”, comentaron a La Capital varias personas que siguieron de cerca el proceso.
No obstante, la casa natal del Che no está abandonada. El departamento de unos 200 metros cuadrados se comenzó a acondicionar y hasta se compraron algunos muebles de época. Así se reconstruyeron cada uno de los tres dormitorios, se armó una biblioteca y en el comedor se instaló una mesa que pudiera servir como lugar de reuniones.
Las instrucciones que recibió el arquitecto que colaboró en este proyecto fueron simples: ambientar la casa tal cual podría haber estado amueblada el 14 de junio de 1928, fecha de nacimiento del mítico guerrillero. Y, al mismo tiempo, proveerla de amoblamiento que permitiera el funcionamiento de la fundación.
El comprador del segundo piso “D” de Entre Ríos 480 nació en Totoras pero desde hace más de 20 años vive en Italia. No obstante todavía conserva allí su casa donde viven algunos familiares. “Hace meses que no lo vemos, pero en Totoras todo el mundo comenta que tenía intenciones de comprar la casa del Che”, comentó un primo frente a la consulta de La Capital.
Durante mucho tiempo, los rosarinos ignoraron que el Che nació en la ciudad, más precisamente en la esquina de Entre Ríos y Urquiza. Hace 11 años la ex concejala Silvia Fernández León presentó en cuerpo un proyecto para colocar una placa que resaltara la relevancia histórica de ese edificio. Iniciativa que, después de una reñida sesión, la iniciativa, resultó aprobada.
No obstante la placa ni siquiera fue confeccionada. Al otro día de que se dispusiera su colocación, un petardo explotó en la entrada del edificio rompiendo varios vidrios. Y el hecho bastó para que nadie más volviera a hablar del tema.
“A mis vecinos no les gusta que se sepa que aquí nació el Che”, había dicho la anterior dueña del departamento, Alicia Repetto a La Capital el 26 de abril del año pasado cuando se publicó una nota contando que la mujer había puesto en venta el histórico lugar.
Pese a esto, Repetto abría las puertas de su casa a cuanto extranjero quisiera conocer los pasillos donde Ernesto Guevara vivió hasta cumplir un año. La primer hija del Che, Aleida Guevara visitó el departamento y lo mismo hizo Camilo, su hijo más chico.
Además, también pasaron por la casa de Repetto compañeros de armas del Che, embajadores, contingentes de estudiantes y extranjeros interesados en la historia del líder cubano.
A todos, Repetto les mostró con orgullo las habitaciones que conservan los pisos y puertas originales. Y hasta una bañera y las llaves de luz que datan de la década del 20. Ya que la idea de Repetto era la de mantener su casa casi como fue comprada, allá por 1977.
Es que el edificio no sólo ostenta el valor de haber dado refugio al primer año del Che, sino que además es una de las obras que el arquitecto Alejandro Bustillo dejó en el país. El mismo profesional que ideó junto a Angel Guido el Monumento a la Bandera y levantó la rambla de Mar del Plata y el hotel Llao Llao de Bariloche.
Bustillo proyectó este inmueble para la ex compañía de seguros La Rosario en 1925. Y, según cuenta la historia, cuando Ernesto Guevara Lynch y Celia de la Serna llegaron a la ciudad para visitar al responsable de la yerbatera Martin, Julio Martin, el empresario los retuvo y les sugirió que alquilaran un departamento en aquel edificio.
Por ese entonces, Celia estaba embarazada. Y así fue como, el 14 de junio de 1928, el departamento de Urquiza y Entre Ríos fue testigo de los primeros berridos del Che.
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