ABSOLVIERON A UN CABO ACUSADO DE ABUSAR DE SUS DOS HIJAS
Un cabo de la policía de Rosario que estuvo 20 meses preso acusado de haber violado reiteradas veces a sus hijas, hasta que cumplieron 12 y 14 años, fue absuelto por un juez que no pudo constatar que los abusos hubieran existido. El abogado del suboficial indicó que el examen ginecológico no encontró rastros de relaciones sexuales en las jóvenes y sostuvo que las menores, finalmente, se retractaron de su acusación diciendo que la habían inventado por “presiones de la madre”. Con esa sentencia firme a su favor, el policía recuperó la libertad el jueves de la semana pasada y hoy comenzará a gestionar su reincorporación laboral.
Jorge Daniel González fue detenido el 21 de octubre de 2003 a raíz de una denuncia efectuada en el Centro de Atención a la Víctima por su esposa, madre de las dos chicas, así como de una tercera nena de 9 años sobre la que no se denunció ninguna situación de abuso. El uniformado, que entonces se desempeñaba en la alcaidía de la vieja Jefatura, fue detenido bajo los cargos de violación calificada por acceso carnal y abuso sexual, en ambos casos agravados por el vínculo.
En ese entonces ya estaba procesado en otra causa por abuso deshonesto contra una de las nenas del año 1995, que no estaba resuelta pese al tiempo trasncurrido. Al mes siguiente de su detención González era procesado por la denuncia más reciente, con una acusación mucho más grave: violación calificada y corrupción calificada por el vínculo. Lo acusaron de someter sexualmente a las menores bajo amenazas y sin que ninguna de ellas conociera el padecimiento de la otra.
El juicio escrito se desarrolló en el juzgado de Sentencia Nº5, a cargo de Ernesto Genesio, en el que “fue absuelto de culpa y cargo, no por la duda sino con total certeza. Se demostró que jamas existió acto alguno. Esto fue probado ginecológicamente por laboratorio, por psiquiatría, y con elementos científicos”, indicó el abogado del policía, Luis Alberto Tomasevich. De acuerdo con el letrado, un examen efectudo por la titular de la cátedra de Psiquiatría de Niños de la Facultad de Medicina señaló que las menores no relataban algo que en realidad hubiera existido.
A raíz de este estudio, las nenas y la madre prestaron una nueva declaración en Tribunales en la que se desdijeron de su acusación: “Las nenas se retractaron y la madre también. Dijo que no quería incriminar a las chicas, que fueron manipuladas para perjudicar a mi cliente -expuso Tomasevich-. Las nenas mostraban arrepentimiento y mientras el padre estuvo preso le mandaban cartas manifestándole cariño”.
Otra prueba que jugó a favor del policía fue el examen ginecológico, que “descartó la violación porque no hubo penetración. El estado himenal es categórico en este caso. También fueron negativos los resultados de las prendas íntimas de las nenas enviados al laboratorio”. Con estos elementos, Genesio absolvió al policía que llevaba un año y ocho meses detenido en el penal policial. El fallo no fue apelado por la fiscal Elida Rivoira y quedó firme el viernes.
Un mes antes, González resultaba favorecido en la causa más vieja por abuso deshonesto que estaba en trámite desde hace diez años. El 3 de mayo la Sala II de la Cámara Penal revertía una condena a tres años que le había impuesto al cabo otro juez penal. Los camaristas revocaron la sentencia y lo absolvieron “con los mismos elementos” que jugaron a favor de su inocencia en la causa que acaba de concluir.
“Salió de la cárcel con un daño psicológico muy grande, perdió 30 o 40 kilos, le destrozaron la carrera policial, le descontaron los salarios, le embargaron los sueldos, perdió cuatro ascensos, le han quebrantado la vida”, evaluó el defensor del policía, que hoy se presentará en la oficina de Sumarios Administrativos de la policía para comunicar la absolución que recibió en las dos causas mientras su defensor evalúa “los pasos a seguir por una mala administración de justicia”.
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