Abuela asesinada, el flagelo no para
El caso de las últimas horas ocurrió cuando una mujer de 80 años fue asesinada a apuñaladas por al menos dos delincuentes que la ataron de pies y manos y amordazaron, durante un asalto en una casa de la localidad bonaerense de Tres Arroyos. El hecho ocurrió de madrugada en una vivienda situada en Alvarado 96, en dicha ciudad donde residía la víctima, identificada por la policía como Amelia Haydeé Doglioli de Diez. La mujer fue sorprendida por al menos dos delincuentes que, tras amenazarla de muerte, le exigieron la entrega de dinero y objetos personales. "En un momento dado y por motivos que se investigan, los delincuentes ataron a la anciana de pies y manos, la amordazaron y la apuñalaron en el abdomen", explicó un vocero de la pesquisa. La víctima fue hallada asesinada cuando un familiar de Doglioli ingresó a la vivienda luego de que le llamara la atención que la puerta de ingreso estaba sin llave. Una vez en la vivienda, el familiar encontró todo desordenado y su principal inquietud se hizo triste realidad cuando al llegar a una de las habitaciones, observó el cadáver de la mujer amordazado y maniatado sobre la cama. Trás el macabro hallazgo, el familiar alertó a efectivos de la de Policía de Tres Arroyos, quienes acudieron a la escena del crimen junto a la fiscal adjunta, Verónica Vidal. La funcionaria señaló que "al parecer, se trataría de un homicidio en ocasión de robo ya que en la casa había un gran desorden". "Tal vez la víctima conocía a los delincuentes ya que no se encontró ninguna puerta ni ventana", agregó la fiscal Vidal. Al lugar del hecho arribó también personal de la Policía Científica, con asiento en Bahía Blanca, para levantar rastros que permitan determinar los motivos por los cuales la mujer fue asesinada. En este sentido se sabe que los delincuentes suelen estudiar a sus víctimas, en el caso particular de ancianos que viven solos, sus fuentes de ingreso, sus días de cobro de jubilaciones o si reciben giros de familiares. Se cuenta el caso de un jubilado en el Gran Buenos Aires al que su hijo, trabajando en Europa, le envió alrededor de 40 mil dólares para saldar deudas y para que viajara al Viejo Continente a pasar una temporada juntos. Fue imposible, le hicieron una salidera cuando retiró la suma, le robaron y lo mataron a tiros aunque no se resistió.
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