ACEPTAN ELIMINAR LOS SUBSIDIOS AGRÍCOLAS
Después de un año en que parecía que todo quedaría en la nada, los países de América latina lograron este fin de semana que se firme el acuerdo que permitirá la eliminación de las subvenciones a las exportaciones agrícolas. Se trata de un documento de la Organización Mundial del Comercio (OMC) por el cual Estados Unidos y la Unión Europea se comprometen a terminar con esos subsidios y también a reducir los aranceles a las importaciones.
El acuerdo marco fue firmado el sábado en Ginebra durante una reunión de la OMC y aprobado por los 147 países que integran la Organización, entre ellos los del G-20 —formado por naciones en desarrollo como Argentina, Brasil o China—. El documento también lleva la firma de los países del grupo Cairns, que abarca a las 17 naciones que se oponen a los subsidios agrícolas, como Australia, Canadá o Nueva Zelanda.
El documento implica un paso fundamental para eliminar por completo los subsidios a la exportación de los productos agrícolas, que afecta principalmente a los productores del Hemisferio Sur.
“Este es el inicio del fin de los subsidios. En el acuerdo está claro que las ayudas concedidas a las exportaciones agrícolas van a desaparecer primero, pero el proceso para la desaparición de las ayudas internas también ha comenzado”, sostuvo el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, en declaraciones a la agencia AFP.
Con este acuerdo, que llevó más de 17 horas de negociaciones, las naciones desarrolladas se comprometen, en el plazo de un año, a reducir un 20 por ciento los subsidios agrícolas. Además, también aceptaron reducir “fuertemente” sus aranceles en los productos agrícolas y eliminar los subsidios a las exportaciones.
De esta manera, se relanzaron las negociaciones para la liberalización comercial que habían comenzado con el llamado ciclo de Doha, en Qatar, en 2001. La posibilidad de llegar a un acuerdo en torno a los subsidios había quedado trunca en setiembre pasado, cuando, precisamente por la cuestión agrícola, fracasó en Cancún, México, una reunión de ministros.
Además, el texto contempla una reducción de las ayudas internas que reciben los agricultores de los países desarrollados, en especial de Estados Unidos.
Además de Amorim, por Brasil, la posición de América latina fue defendida por Martín Redrado, secretario de Comercio Exterior argentino, (ver Redrado:…).
El proyecto busca dar a los países en vías de desarrollo mejores oportunidades para competir con las naciones industrializadas. Por eso, lo que pidieron los representantes del G-20 fue acordar una política común en torno a los subsidios a la exportación —utilizados principalmente por UE—, los créditos para exportaciones o las ayudas internas —en Estados Unidos—, y los monopolios de exportación de las empresas comerciales del Estado.
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