ACONSEJAN TENER PERROS SÓLO CUANDO LOS CHICOS SON MAYORES DE SEIS AÑOS
De mejor amigo del hombre a peor villano de los niños. Un estudio que acaba de publicarse en la prestigiosa revista Pediatrics de la Academia de Pediatría de los Estados Unidos recomienda que los padres recién lleven un perro a su hogar cuando sus hijos hayan empezado la escuela, es decir cuando tengan más de 5 o 6 años. “Los chicos en edad escolar pueden ser capacitados exitosamente para ser precavidos a la hora de acercarse a un perro”, afirma la investigación.
Pero en la Argentina ya hay polémica. Es que para la mayoría de los especialistas locales sí se puede convivir con un perro a cualquier edad siempre y cuando el niño aprenda algunas pautas mínimas de conducta, que se resumen en no molestar al animal.
El estudio —realizado por investigadores del Departamento de Cirugía Pediátrica de la Universidad Médica de Graz, Austria— también estableció que cuanto menor es el niño, mayor es el riesgo de que la mascota lo muerda. “Nuestro estudio mostró que el número de ataques decrece con la edad y tiene su punto más alto a la edad de un año”, informó el doctor Johannes Schalamon, coautor del trabajo publicado en Pediatrics.
Para el trabajo, Schalamon y sus colaboradores analizaron las historias clínicas de 174 chicos y 167 chicas de entre 8 días y 16 años de edad que fueron atacados por perros —y atendidos en hospitales de Austria— entre 1994 y 2003. Uno de los datos más llamativos es que el 73 por ciento de los perros que mordieron pertenecían a los propios chicos o a parientes cercanos.
La enorme mayoría de los niños —75 por ciento— habían irritado al perro antes de ser mordidos. El estudio menciona que “molestar al perro mientras come, tirar de su cola, pasar corriendo o en bicicleta a su lado fueron las causas de muchos de los ataques”.
“Con los perros que conocen, los chicos suelen sentirse tan cómodos que reducen la distancia y les pierden el respeto, sin darse cuenta que esa actitud puede no ser recíproca”, sostiene el trabajo.
Los chicos argentinos parecen comportarse igual que los austríacos. Un estudio realizado en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez reveló que el 87 por ciento de los chicos atacados tenían algún vínculo con el perro. Sólo en el 13 por ciento de los casos se trató de perros callejeros.
“La agresión se relaciona con la actitud del niño. En un 41 por ciento sucedió cuando el niño molestó al perro. Y un 13 por ciento en el momento de darle de comer o jugar con él”, sostuvieron los médicos Jorge Fiorentino, Ana Besada y Fernando Huaier, miembros del Gutiérrez. En la Argentina mueren por año entre 4 y 5 personas atacadas por perros. En el Instituto Luis Pasteur se atienden alrededor de 7.000 casos de mordeduras por año.
A pedido de Clarín, Jorge Fiorentino leyó el estudio de la Universidad de Graz. El médico no estuvo de acuerdo con la recomendación de que los padres deberían esperar a tener un perro hasta que sus hijos comiencen la escuela.
“Se puede convivir con un perro a cualquier edad. Sólo hay que enseñarle al chico algunas pautas de conducta: que no se debe jugar con su comida, que no es un peluche a cuerda y que si lo molestas, agrede. Si entiende que no le debe pegar a un compañerito de jardín, puede entender que no le debe pegar al perro”, dijo Fiorentino, jefe del Departamento de Urgencias del Gutiérrez.
El veterinario Jorge Guerrero, secretario de Extensión de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, tampoco compartió las conclusiones del estudio austríaco. “Me parece que desaconsejar tener perros porque pueden atacar es lo mismo que decir que es mejor no tener electricidad o dejar de andar en auto porque se puede tener un accidente”, dijo.
Según Guerrero, otro factor a tener en cuenta es que muchas veces un bebé llega a hogares donde ya hay perros. “¿En ese caso qué debería hacerse? ¿Deshacerse del perro porque tenerlo implica riesgos?”, se preguntó el veterinario.
Otro experto argentino puso un reparo más al estudio. “Si yo elijo no tener perro hasta que el niño tenga seis años, les niego a mis hijos un aspecto importante de su socialización”, planteó el veterinario Claudio Gerzovich Lis, especializado en etología (estudio del comportamiento animal). “Tener un perro con los conocimientos necesarios no tiene por qué ser riesgoso”, explicó Gerzovich Lis.
Para muchos la convivencia con un perro puede traer ventajas a los chicos. “Las principales son que aumenta la autoestima de los niños, tiene efecto sociabilizador y promueve el desarrollo del sentido de la responsabilidad”, explicó el pediatra del Garrahan Fabián Lema. Lema sabe de qué habla: también es veterinario.
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