ACOSTA SE DESPIDIÓ DEL FÚTBOL RODEADO DE SUS AFECTOS
No podía ser mejor la despedida del Beto Acosta. Mucha gente en las tribunas, la presencia de sus afectos – dentro y fuera de la cancha – y ese viejo conocido, el gol, acompañándolo hasta el final. Hasta la lluvia esperó que terminara la fiesta para descargarse con fuerza sobre el Nuevo Gasómetro.
Fue una tarde emocionante para el Beto. Desde el puntapié inicial que dio su padre, que viajó especialmente desde Arocena, hasta el gol que marcó su hijo Mickael, de 13 años, en los minutos finales. Se lo notó feliz a Acosta. Disfrutando de los suyos a la hora de cerrar una brillante etapa como jugador.
La magia estuvo presente también en la cancha. Y es que al plantel actual de San Lorenzo se le sumaron otras figuras que también dejaron su sello. Enzo Francescoli, que metió un golazo desde casi mitad de cancha, Norberto Alonso, Leo Rodríguez y el actual técnico del club, Néstor Gorosito. Jugando a un ritmo más lento, eso sí, pero mostrando que el talento permanece intacto pese a los años.
Como una ráfaga, fueron pasando los minutos del partido, que, para la anécdota, terminó con la victoria de San Lorenzo por 4 a 2. “Es increíble lo que he vivido. Es el día deportivo más feliz de mi vida. No hay palabras para describir lo que siento, sólo les puedo decir gracias” expresó un Beto emocionado en el medio de la cancha.
Hasta un grupo de hinchas de la Universidad Católica de Chile, donde dejó un gran recuerdo, viajó para saludarlo en su despedida como jugador. “Fue la última vez que entré a una cancha con mis compañeros y amigos. Tuve muchos nervios en la previa, pero lo disfruté como nunca”, confesó. San Lorenzo, seguramente va a extrañar sus goles. Y el fútbol argentino también.
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