ACREEDORES ALEMANES PIDEN SEÑALES CLARAS DEL GOBIERNO.
La Agencia de Acreedores de Banco Alemanes (ABRA, según sus siglas en inglés) adelantó así cuál es el humor de los tenedores europeos de títulos públicos argentinos que la semana próxima recibirán al secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen.
Nielsen visitará París, Frankfurt, Londres y Zurich, en la búsqueda de consenso entre los acreedores para evitar una ola de juicios que amenaza con levantarse contra el Estado argentino.
“Seguramente el nuevo gobierno argentino tratará de dar señales de que está haciendo algo en este tema, pero en realidad no son más que movimientos diplomáticos, por ahora”, indicaron fuentes bancarias alemanas a la agencia francesa AFP.
Argentina debe en moneda extranjera cerca de 110.000 millones de dólares, de los cuales 28.000 millones corresponden a emisiones en eurobonos y 15.000 millones a bonos en dólares estadounidenses, según el Hypo-Vereinsbank, de Munich.
Este banco encabeza el grupo de 20 instituciones financieras internacionales que representan a poseedores de bonos argentinos en el exterior (Argentine Bonds Restructuring Agency, ABRA), que sopesa la posibilidad de entablar demandas judiciales contra el Estado argentino para cobrar.
“Parece como que el nuevo Presidente (Néstor Kirchner) tratará de desvirtuar la imagen de debilidad política que quedó flotando en el ambiente después de las elecciones y el abandono de su adversario, el ex presidente Carlos Menem, antes del ballottage”, señaló Guenter Koehne, del Dresdner Bank Lateinamerika.
En cuanto a lo económico, precisó que lo que “más nos interesa en estos momentos es la visita programada para el próximo 23 y 24 de junio del director gerente del Fondo” Monetario Internacional (FMI), Horst Köhler, destacó Koehne.
En tanto, expertos del sector que participarán en la reunión con Nielsen en Frankfurt, indicaron que “ha habido algunos guiños favorables para que se renueve el acuerdo a corto plazo, hasta diciembre”.
“Sin embargo, hay miembros no estadounidenses del equipo y del directorio del FMI, sobre todo europeos, que son reacios a un acuerdo de corto plazo y preferirían ir directamente a un acuerdo de largo plazo”, subrayaron estos mismo analistas.
En cuanto al año cargado de elecciones en varios distritos argentinos, Koehne concluyó que “lo que tiene esto es que si Kirchner no hace las cosas difíciles ahora, en la ‘luna de miel’, cuando todo el mundo está de acuerdo y tiene unos índices de popularidad muy altos, de aquí a ocho meses va a ser todo mucho más complicado”.
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