ACREEDORES DICEN QUE GRIESA FUE PRESIONADO POR LA ARGENTINA
Argentina amenazó con cancelar el próximo canje de su abultada deuda en mora para lograr la suspensión de un embargo sobre bonos por 7.000 millones de dólares incluidos en la operación, afirmó hoy el abogado de un grupo de acreedores.
Guillermo Gleyzer, quien representa a acreedores que no aceptaron el canje de la deuda argentina, subrayó que esa maniobra hizo que el juez de Nueva York Thomas Griesa suspendiera provisionalmente el embargo dictado el viernes último a petición del fondo de inversión especulativo NML Capital, que también rechaza la refinanciación.
NML Capital, con sede en Islas Caimán y vinculado al fondo de inversión especulativo Elliot Associates, rechazó la refinanciación y exige que Argentina honre bonos en cese de pagos por 360 millones de dólares.
En un fallo dictado ayer, martes, Griesa dejó en suspenso el levantamiento del embargo hasta que una corte de apelaciones examine el caso, lo que a juicio de los analistas podría demorar el canje de la deuda argentina, previsto para el viernes próximo.
Gleizer sostuvo que esta demanda judicial no impide a Argentina concretar el canje de bonos, con el que el país logra una fuerte rebaja de su deuda y salir del mayor cese de pagos de la historia (81.800 millones de dólares), declarado a finales de 2001.
“No es que no se pueda seguir con el canje: el juez (Griesa) le ofreció a Argentina sacar los papeles embargados del Bank of New York a cambio de una fianza de 1.000 millones de dólares, pero Argentina no aceptó”, puntualizó en declaraciones radiales.
El abogado aseguró que “no hay ninguna razón de impedimento en los contratos para ir adelante con el canje”.
Dijo que el ministro argentino de Economía, Roberto Lavagna, “amenazó con que si había un embargo sobre los bonos viejos, pateaba el tablero y no daba los títulos nuevos al 76 por ciento (de acreedores) que entró al canje”.
“Eso asustó al juez Griesa, quien prefirió ver qué dice la Corte de Apelaciones”, del segundo circuito de Nueva York, agregó el abogado, quien presentó un embargo contra Argentina ante el mismo juez por el cobro de deudas por 30 millones de dólares.
“El gobierno argentino dijo que iba romper los contratos que hizo y no iba a proceder con el canje: fue una amenaza”, insistió Gleizer.
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