ACTO DE CAMPAÑA: KIRCHNER ANUNCIÓ OBRAS Y LE PEGÓ A LOS DUHALDE
Desde José C. Paz, uno de los distritos más pobres del conurbano, Néstor Kirchner volvió a pegarle ayer al matrimonio Duhalde. Sin nombrarlos, los acusó de haber “quebrado y fundido” la Provincia.
Estaban todavía calientes las palabras de Chiche Duhalde del fin de semana —incluido un reportaje que publicó Clarín—, declaraciones en las que acusó al Presidente de pasarse más tiempo haciendo campaña que gobernando. La diputada es la rival directa de Cristina Fernández, la primera dama, que aparece poco y nada en la campaña.
“Algunos se ponen nerviosos cuando ven que un presidente en vez de quedarse encerrado en su despacho, sale a caminar las calles de su patria y a juntarse con su pueblo”, replicó ayer Kirchner. Y, en lo que pareció una respuesta directa a Chiche, agregó: “Gobierno desde muy temprano y aquellos que dicen que estoy en campaña y no gobierno, vuelven a mentir y a equivocarse”.
La nueva incursión de Kirchner en el conurbano, una constante en la agenda presidencial, colmó las expectativa de los organizadores en cuanto a la movilización que, a la usanza peronista, aseguró el intendente Mario Ishii.
Hasta ayer duhaldista, Ishii fue mencionado por el piquetero Luis D’Elía como uno de los intendentes “mafiosos” —así lo definió— que, con pasado ligado a Duhalde, ahora militan con fervor en el proyecto de Kirchner.
El Presidente llegó a José C. Paz junto a Cristina —no habló—, el gobernador Felipe Solá, el ministro de Defensa y también candidato a senador, José Pampuro, y el intendente de La Matanza, Alberto Balestrini, cabeza de la lista de diputados nacionales K.
En el palco, montado en la intersección de la Avenida Hipólito Yrigoyen y la ex ruta 197, también estuvieron el ministro del Interior, Aníbal Fernández, los intendentes de Ituzaingó, Alberto Descalzo, y de Florencio Varela, Julio Pereyra, y el ministro de Planificación, Julio de Vido.
“Les pido que tengan buena memoria; debo ser el Presidente que más ha caminado la provincia de Buenos Aires y ustedes saben quiénes la quebraron y quiénes la fundieron”, pidió Kirchner, antes de detallar lo que hizo en su gestión de dos años.
A su lado, Solá no ocultaba su beneplácito: el Presidente había llegado hasta allí para anunciar con él la próxima inauguración de tres escuelas, la apertura de cinco jardines de infantes, la entrega de un millón de pesos para financiar la mitad de lo que demandan las obras de pavimentación e iluminación de la zona y otros 395 mil pesos para hacer una comisaría.
Abajo del escenario hubo de todo: “Los Angeles de Cristina”, un grupete de porristas que le pone ritmo a las apariciones de la candidata; fuegos artificiales; banderas; cascos amarillos en varias cabezas (se supone que fue un símbolo de la reactivación económica) y hasta unos mariachis, que fueron interrumpidos por la locutora oficial, empecinada en enumerar la lista de obras que llevó Kirchner.
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